Ugultunia en Medina de las Torres (Badajoz): "descubriendo" lo sabido

Hoy encontré en la barra derecha esta noticia, y no puedo evitar comentarla aquí, porque es un nuevo ejemplo de dos "pocos": Por un lado, de lo poco que parece gustar a algunos profesionales reconocer lo que otros hicieron antes de ellos (como en el reciente caso del "inédito" teatro de Medellín), y, por otro, de lo poco que se molesta la prensa en general en hacer una pequeña investigación sobre cualquier tema "inédito" o "novedoso" que van a ofrecer a sus lectores (como en el actual caso de Iruña-Veleia y tantos otros); además sin evitar cae en los consabidos topicazos tipo "Indiana Jones", "mapas del tesoro" y demás. Primero la noticia, donde me permito destacar en negrita lo que más me ha llamado la atención o simplemente no es verdad:

LA CIUDAD PERDIDA ESTÁ EN MEDINA DE LAS TORRES

El Instituto de Arqueología encuentra los restos de Contributa Iulia, de la que hablaba Plinio en el siglo I; mañana se celebra la primera visita guiada al yacimiento para los vecinos del pueblo

12.12.08 - Celia Herreras

INDIANA Jones sobra en Extremadura. Para desvelar misterios y buscar ciudades perdidas ya está al Instituto de Arqueología, dependiente del CSIC, que ha empezado a dibujar un nuevo mapa del tesoro.

Tras una campaña de excavación de varios meses acaba de confirmar con criterios científicos que los restos de la ciudad romana de Contributa Iulia Ugultuniacum (sic!), de la que sólo se tenían noticias por fuentes escritas, está en el pueblo extremeño de Medina de las Torres, de apenas 1.400 habitantes, y situado en la Vía de la Plata, cerca de Zafra.

Contributa era hasta ahora «algo así como una ciudad perdida», explicó ayer Antonio Pizzo, el arqueólogo e investigador que dirige el proyecto científico de la excavación.

El escritor latino Plinio El Viejo hablaba en el siglo I de esta urbe situándola en la provincia Baetica, entre los ríos Baetis (Guadalquivir) y Anas (Guadiana), en la zona de de la Beturia Céltica; estaba en el ámbito jurídico Hispalensis, y poco más se sabía de ella (sic!).

Hasta el BOE

Distintos estudiosos la habían situado en lugares varios, y hasta el mismo Boletín del Estado (sic!) la ubicó en 1998 en Azuaga.

El 10 de febrero de 1998 se declaró Bien de Interés Cultural al conjunto histórico de esta localidad extremeña, y en el texto de su declaración se especifica que esta población «se levanta en el confín sureste de la Baja Extremadura, centro romano bajo la denominación de Contributa-Iulia Ugultuniacum o Municipium-Iulium».

Lo cierto es que hasta que no se ha completado la primera fase de la excavación de la ciudad romana descubierta en el cerro de Los Cercos, a dos kilómetros de Medina de las Torres, no se sabía con certeza cuál era su ubicación.

Cómo era Contributa

Los restos encontrados hasta ahora muestran una ciudad congelada en el siglo IV, ya que no se han encontrado estructuras de los siglos anteriores.

Por el momento, esa imagen congelada muestra «una ciudad de tamaño medio, que conserva casi la misma estructura que debió tener en la época fundacional, y que conserva de forma global todas las actividades y estructuras de una ciudad típica romana, con su puesto de control en la puerta, una muralla en funcionamiento, calles muy bien organizadas, estructuras ordenadas y canónicas, con actividad comercial, y también con sus edificios públicos, o por lo menos con uno de ellos, en plena actividad, a pesar de que el siglo IV ya era un momento muy difícil para las ciudades romanas», describe Antonio Pizzo.

El mayor inconveniente es que la ciudad encontrada hasta ahora está muy arrasada, con restos de estructuras que no superan el metro de altura, al igual que ha ocurrido en otras urbes romanas que se fueron vaciando después del siglo IV, permaneciendo después vacías y abandonadas durante cientos de años.

Durante mucho tiempo, explicó Pizzo, Contributa fue como una cantera a cielo abierto de diversos y valiosos materiales. Prueba de ello es la iglesia del pueblo, que fue construida «íntegramente» con sillería de granito procedentes de la ciudad romana. En su interior también pueden encontrarse trozos de columnas e inscripciones de mármol empotradas en sus muros.

Como aspecto positivo de los hallazgos, el director científico de la excavación destaca que una ventaja de las ciudades abandonadas es que todos los restos parciales que se encuentran están perfectamente contextualizados, y además la base y cimientos de sus estructuras urbanas están sin tocar, por lo que facilitan su interpretación.

Cuando un arqueólogo se encuentra con la oportunidad de poder excavar en una ciudad recién descubierta, «siempre es una incógnita», describe Pizzo.

«Lo más importante que uno espera encontrar, más que lo que se consideran piezas o estructuras bonitas, son restos que permitan restituir una porción válida de la zona para poder reconstruir la historia de la ciudad», señala el investigador.

Tecnología punta

Antes de comenzar a excavar, el Instituto de Arqueología quiso asegurarse bien de cuál era el terreno que pisaba y para eso no dudó en echar mano de la tecnología más puntera que se ha utilizado hasta ahora en Extremadura en yacimientos arqueológicos: la magnetometría, que registra las diferencias de densidad magnética de los cuerpos del subsuelo.

Los datos obtenidos se interpretan con la ayuda de unos programas informáticos que indican las estructuras que se encuentran en los niveles más bajos del subsuelo.

El aparato y la especialista que sabía utilizarlo (Laura Cerri) se desplazaron a Medina de las Torres desde la Universidad de Siena (Italia), que ya tiene una larga experiencia en su utilización arqueológica y es un referente internacional en este campo.

También se realizó otra planimetría del subsuelo con otro instrumento tecnológico utilizado en otros casos por el Instituto de Arqueología de Extremadura, el georadar, que fue facilitado por el Instituto Tecnológico de la Roca Ornamental y Materiales de la Construcción (INTROMAC).

Cuando terminó todo el proceso de prospección tecnológica, los investigadores cruzaron las planimetrías obtenidas, y se dieron cuenta de que el primer problema al que se enfrentaban era decidir por dónde empezar.

Dada la limitación de recursos y de tiempo disponibles en una campaña de excavaciones, había que elegir bien los lugares en los que se iba a trabajar para obtener el mayor número de datos posible.

Teniendo en cuenta las densidades de las estructuras detectadas con la tecnología, al final se decidió intervenir en dos puntos: en la parte más alta del cerro, donde se habían documentado «restos muy potentes, de gran envergadura», y en otra zona más alejada, colina abajo.

Restos del ¿Foro?

Al parecer, la decisión fue acertada porque, entre otras cosas, se han encontrado los restos del que sería un gran edificio público vinculado a alguna actividad pública, rodeado de una zona pavimentada con restos de mármol.

Dado que la excavación se terminó antes de que pudiera acabarse la prospección de toda la zona por la que continúa la estructura, Antonio Pizzo aún no se atreve a ponerle nombre a este edificio, aunque otros investigadores del Instituto ya casi lo dan por hecho, y barajan la hipótesis de que podría tratarse de los restos del Foro de la ciudad.

Más clara está la interpretación de otros restos descubiertos en esta primera campaña, como una de las puertas de la ciudad, con dos torres rectangulares al lado, y en cuyo umbral de mármol todavía son visibles las huellas que dejó el paso de los carros, o los huecos en los que iban montados los engranajes de hierro que permitían mover la puerta.

La entrada da a una calzada pavimentada con cantos rodados y guijarros que sigue hacia el centro de la antigua ciudad. Al principio de la calzada, a la derecha, se han encontrado los restos de otra calle donde hay una fuente pequeña y un puesto de control de la puerta. Las dos calles encontradas definen toda una manzana edificada, situada a la derecha, de índole industrial, «quizás unos almacenes para productos agrícolas». El edificio se distribuye alrededor de un gran patio central. También ha aparecido un lienzo de la muralla que rodeaba la ciudad, y que se constata que sigue las curvas del nivel del terreno, por lo que se puede hacer una estimación de por dónde continúa.

Empeño de los vecinos

Quizás la ciudad perdida (hasta ahora) hubiera permanecido enterrada para siempre si no hubiera sido por el empeño del Ayuntamiento de Medina y de sus vecinos, que llevan años llamando a varias puertas hasta conseguir que se excavara el yacimiento en el que aparecieron en el siglo XIX varias esculturas togadas monumentales que adornan ahora el patio del Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, destacó Pizzo.

Todo empezó en 1845, cuando tras constatar la presencia en la superficie de restos arqueológicos, en el Ayuntamiento de Medina se decidió crear una Comisión de Monumentos que lideró la primera excavación que se realizó en la zona, dirigida por el estudioso local José Antonio Barrientos.

En esta prospección aparecieron varios restos de época romana, que no se localizaron con exactitud, y que además se vincularon entonces con la mítica Perceiana, el lugar en el que, según la leyenda, el padre de Santa Eulalia habría refugiado a la Santa para evitar su martirio, explicó el alcalde de Medina, Marcos Chamizo, que se confiesa totalmente entusiasmado con los nuevos descubrimientos por lo que ello puede representar para el pueblo. Estos mismos vecinos podrán participar mañana en la primera visita guiada al yacimiento, a partir de las 12 horas. El futuro de Medina de las Torres empieza a escribirse con palabras esperanzadas y el entusiasmo de futuros proyectos, todos relacionados con los trabajos de excavación, investigación y conservación de los restos, y con el desarrollo turístico de la zona. La historia se convierte en este caso en sinónimo de puestos de trabajo, y los hallazgos arqueológicos, en simientes de prosperidad.

Proyectos de futuro

Entre otras cosas, el Ayuntamiento confía en que la Junta les conceda subvenciones para organizar sucesivos talleres de empleo en el que formar profesionalmente a personal para realizar las excavaciones, a la vez que trabajan en las futuras campañas, y también quiere presentar otros proyectos para el desarrollo de la comarca con temas turísticos. El Instituto de Arqueología también presentará proyectos de investigación para realizar más prospecciones en la zona.

El municipio aspira a la construcción de un centro de interpretación en el que poder colocar las estatuas que se encontraron en el siglo XIX. «El problema es que cuando se encuentran restos importantes en Mérida, se quedan allí, pero cuando se encuentran en otro sitio, se los llevan», criticó el edil.

Marcos Chamizo quiere que la suerte no se limite a pasar cerca del pueblo, sino que se instale en la localidad dando una continuidad al proyecto de investigación. «Espero que esto no sea sólo el boom de un día, que termine olvidándose si no se hace más. Para eso necesitamos mucho apoyo», recordó el alcalde.

Fuente: http://www.hoy.es/20081212/regional/ciudad-perdida-esta-medina-2008...

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Mi comentario crítico:

Al leer todas estas cosas he sentido primero, como es natural, alegría por que se comience por fin a excavar una importante ciudad, de la que propuse, hace ya bastantes años (1995-1997), que fuera la cabecera o capital de una "pentápolis" al modo celtibérico, que estaría compuesta, según propuse, por cinco núcleos: Medina, Zafra, Alconera, Fuente de Cantos y Los Santos de Maimona.

Pero en segundo lugar no he podido evitar asombro y desagrado por la forma en que el Dr. Pizzo presenta las cosas: Según él, desde Plinio el Viejo (77 d.C. nada menos), esta ciudad estuvo "perdida" hasta ser "encontrada" en 2008. Vamos, que nadie sabía que Ugultunia estaba en Medina antes que él (o ellos), pues allí se había apuntado sólo Perceiana, y otros autores "habían ubicado Ugultunia en lugares varios" (se entiende que no aquí), o en Azuaga (éste, por cierto, es en verdad un grueso error de quien redactó los informes de la Junta de Extremadura, al proponer y declarar BIC el yacimiento, y no por cierto "en el Boletín del Estado") en el Boletín de la Junta de Extremadura, al incoar el expediente en 1995 y al resolverlo, en 1998).

Hombre, pues no, eso no es así. Amicus Plato, sed magis amiga veritas, que decía Aristóteles latinizado, y sigamos sirviendo a la verdad, según nuestra inveterada y sabemos que incordiante costumbre. Parece muy poco justo, para resaltar más los méritos propios, silenciar que (excepto para la Junta de Extremadura), en los últimos 32 años, desde 1976 al menos, varios investigadores del territorio extremeño ya habíamos fijado esta ciudad de la Beturia Céltica, Contributa Iulia Ugultunia (no "Ugultuniacum", que es otro error) exactamente aquí, en "Los Cercos" de Medina de las Torres, y con argumentos igualmente "científicos", como las numerosas inscripciones aparecidas en él o en los alrededores.

Aquí doy una breve lista de los autores que "se olvidó" de citar el Dr. Pizzo, por orden de precedencia: H. Galsterer (1971), Rodríguez Bordallo-Ríos Graña (1976, en el V Congreso Estudios Extremeños, que terminaban justamente lamentando que no se destinaran medios para excavar allí), R. Wiegels (1976 y 1985), P. Sillières (1990), A.T. Fear (Gerión, 9, 1991), yo misma, con toda certeza y con nueva inscripción municipal (Canto 1991, págs. 286-288, pongo la foto aquí debajo), y también en 1995 y, sobre todo, en 1997, dando a Medina como cabeza de la citada pentápolis (en 1995 y en mi libro Epigrafía Romana de la Beturia Céltica, Madrid, 1997, nº 102, p. 104 y foto 65, publicada ya en 1991, nº 5, de donde se recogió en HEp 4, 157, AE 1991, 1012 y AE 1992, 914), Hispania Epigraphica 7, 1997, pág. 43 y ss.) o G. Kurtz y C. Domínguez (1998, en la Guía del Museo de Badajoz), etc. etc., porque hay más.

Ugultunia. Ara votiva al Júpiter de la ciudad, con mención de la misma El texto dice: [I(ovi) O(ptimo) M(aximo)] / Cons[erv(atori)] /3 Contrib[ut(ae)] / Iuliae / Valeri /6 Rusticus et / [++cia++ [d(onum) d(ederunt)?] (© foto y lectura Alicia M. Canto, Epigrafía Romana de la Beturia Céltica, Madrid, 1997, nº 102, p. 104 y foto 65).

En Internet hay suficiente información para comprobar todo lo que digo. Incluso en Celtiberia.net (y cómo no), el usuario "Alfonsohispania" abrió en 2005 un "Lugar" sobre la ciudad, de título "CONTRIBVTA IVLIA VGVLTVNIA. BADAJOZ Medina de las Torres", con las coordenadas y el "cómo ir", al que otros (Juan Gil y yo) contribuímos con imágenes y mapas de ubicación en época romana, por ejemplo http://celtiberia.net/verlugar.asp?id=560, o aquí, de 2005: http://celtiberia.net/verimg.asp?id=1988, donde decía (y perdón por la necesaria autocita):

"La ciudad de Contributa Iulia Ugultunia (y no Ugultuniacum, como erróneamente se suele citar) resultaría ser, según mi propuesta, un municipio polinuclear, como una "pentápolis", al menos desde época de César, lo que explica bien su epíteto ("Contributa"), con materiales epigráficos en cinco actuales municipios: Medina de las Torres, Zafra, Fuente de Cantos, Alconera y Los Santos de Maimona (BA), más otros dispersos. Pero su capital administrativa debió de ubicarse en "Los Cercos", cerca de Medina que, como su nombre indica, siguió siendo el núcleo principal en la época árabe."

Como puede comprobarse tras todo lo expuesto, Medina de las Torres no era de ningún modo "UNA CIUDAD PERDIDA", como afirman (la periodista será fiel, imaginamos) el/los arqueólogos que la han empezado a excavar ahora, sino una ciudad muy bien ubicada por consenso de la ciencia, aunque todavía sin excavar en condiciones en sus niveles romanos. Porque tampoco se aclara en la noticia que ya se había excavado allí en sus fases pre y protohistóricas (información también interesante para el lector y para el vecino), trabajos que fueron publicados en 1988 y 1989 por M. Corrales y A. Rodríguez Díaz, de la Universidad de Extremadura.

Para el que conoce un tema la lectura de este tipo de noticias y afirmaciones siempre sorprende, y, como el lector podrá comprender, a veces hasta molesta (cuando "llueve sobre mojado").

Bastante suerte tienen ya los arqueólogos del Instituto de Arqueología de Mérida, que hacen una gran labor y no necesitan de estas plumas suplementarias, con poder excavar un lugar que estaba perfectamente identificado, como se había pedido tantas veces, y ése es su mérito, además de lo que encuentren a partir de ahora. Por eso no debía de costarles tanto (o al menos eso se deduce) reconocer el mérito de los investigadores anteriores que ya lo sabíamos y lo dijimos sin excavar. Y no somos ni uno ni dos, ni lo dijimos antes de ayer. El Instituto tiene una buena biblioteca de arqueología extremeña y en general sus miembros la conocen muy bien.

En fin, esperemos que al menos en las futuras publicaciones sí lo hagan. No sólo sería lo más científico y serio, sino lo más ético.

Y los periodistas también podrían tomar nota de que hoy en día, disponiendo del chorro de información que hay de Internet, es bastante sencillo buscar información casi de cualquier tema. Para que, cuando se trate de "hallazgos novedosos", si la fuente de la noticia se "olvida" de citar detalles tan importantes como éste, ellos puedan complementar la información más correcta, o hacer al entrevistado las oportunas preguntas que lo aclaren.

Dicho todo, por supuesto, con la mejor voluntad. De que se atribuya a cada uno lo suyo, de que estas conductas se corrijan y de que se informe correctamente al ciudadano.

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P.D.- Añadí un comentario similar al pie de la noticia misma, y ya hay quien está de acuerdo. Se agradece. Con más tiempo completaré la bibliografía citada, y añadiré alguna más antigua aún, y alguna otra imagen.

P.D. 2.- Poco después, el periódico eliminó todos los comentarios al pie, de forma que los lectores que en los años sucesivos van cayendo en aquella noticia carecen de información sobre la irrealidad de buena parte de ella... Pero así funciona a veces la prensa en este país. La verdad, aunque se pruebe, es vista como una ofensa, sobre todo si la dice alguien "de fuera". Una lástima.

P.D. 3.- Más asombrosamente aún, en 2010 se volvió a repetir la misma copia de ideas sin citar a su autor. En este caso se trataba de la excavación de la basílica de la ciudad. Según el arqueólogo Jesús Alonso, el edificio "demostraría que la localidad tuvo rango de capital comarcal en ese periodo histórico”... y "en los textos clásicos de Plinio el Viejo, se cita que tanto Cúriga, actual Monesterio, como Contributa, haciendo referencia a Medina de las Torres, formarían parte de una antigua asociación de ciudades para la organización de un territorio". Naturalmente, una basílica por sí sola no deja deducir ninguna capitalidad pero, sobre todo, ¡Plinio no dijo nada de eso!... Al pie del enlace consta figura mi nueva protesta, llena de enlaces, y a ella me remito.

Pero ya veremos qué publican finalmente, y si tienen a bien reconocernos algún mérito a los demás.

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Comentario por Alicia M. Canto el diciembre 12, 2008 a las 10:09am
En efecto, Aspidio, y supongo que también porque se iban a ver obligados a "dar hachazo" a continuación a los mensajes siguientes que hacían referencia al mío (Extremeño, Jugimo...), con lo cual la eliminación ya "cantaba" mucho.

En fin, puesto que ellos han corregido el tiro, he procedido a eliminar mis dos comentarios aquí respecto de su censura inicial. Pero el incidente nos ha dejado su lección sobre cómo va esto de la prensa a veces. Muchas gracias.
Comentario por Aspidio el diciembre 12, 2008 a las 10:14am
Vaya, a su vez, al ver que usted eliminaba los suyos, yo hice lo propio con el mío (qué lio).
Comentario por Alicia M. Canto el diciembre 12, 2008 a las 10:29am
Pedro Mateos, director del Instituto de Arqueología de Mérida, me acaba de contestar allí, y recibido respuesta.
Comentario por Angel Gomez-Moran Santafe el diciembre 18, 2008 a las 7:26am
Estimada Profesora CantO:

No sE si lo que le voy a escribir es una bobada, en todo caso es lo que pienso. Leo su artIculo y en El veo su dolor y pesar por la falta de rigor en las citas y menciones de lo que uno hace antes. Es el pan da cada dia en algunos mundos. Digo en "algunos", pues en otros existen registros y medios de evitarlo... Me explico: En la medicina, la biologIa o la fIsica, cualquier nueva idea puede ser patentada o registrada. Igualmente, la mUsica o la poesIa goza de la mIsma protecciOn con los derechos de Propiedad Intelectual, de la que dimana el concepto de la "propiedad industrial" para inventos y etc.

Muy contrariamente, si uno descubre, halla o genera una teorIa arqueolOgica carece de protecciOn alguna, pues la misma idea redactada de un modo distinto ya es otra idea. Mas claro, que si alguien quiere hoy "patentar" el acidoacetilsalicIlico, se encontrarIa con los abogados de la Bayer en los juzgados, mientras que si se desea copiar un libro de arqueologIa o Historia, simplemente cambiando "el orden" cosas, carece de punibilidad alguna. Es decir, que la ley de plagios para Propiedad Intelectual, no protege relamente "al creador de ideas de arqueologIa", pues evidentemente no puede definirse un plagio de forma clara.... En la mUsica basta con la repeticiOn de un nUmero de compases en igual cadencia, para que ello sea motivo de pErdida del Derecho sobre la Obra considerada copia. Existe esta opciOn de forma similar, en la arqueologIa, en relaciOn a hallazgos, teorIas o ideas?. Muchas veces cito a Schulten, pero es que en ocasiones me invade la tristeza al ver como muchos de los que le critican a su vez se valen de varias de sus fuentes y sus teorIas para habEr creado otras (muy cercanas)....

Dicho esto, me atreverIa a proponer a Jose Luis SAntos, la creaciOn de un "archivo de propiedad intelectual sobre las hipOtesis, teorIas y hallazgos arqueolOgicos". Bastando para ello un registro, y que este estuviera sometido a un control desde el Colegio de Notarios, tanto como a una comisiOn de arqueOlogos que leyeran y archivaran (o desclasificaran) lo que se les envIa. Evidentemente ello exigirIa una organizaciOn y un pago de unas tasas por cada escrito registrado, en base a N. de Hojas, libros etc. Pero tenga Ud. por seguro que muchos pagarIamos esas pequennas tasas por ese registro para vernos liberados del yugo de leer nuestras ideas publicadas por otros, sin menciOn alguna a nuestra idea original -algo que nos lleva a continuas tritezas (e incluso depresiones)-.

Con las tecnologIas modernas, y personas como Jose Luis Santos, este Registro se podrIa poner en activo, y al menos se conseguirIa que no hubiera de demostrarse con bibliografIa, discusiones y "peleas" los hechos ciertos de un plagio arqueolOgico (concepto jurIdico que tristemente no existe). Siendo lo mas triste siempre, el que normalmente en estos casos, cuando uno reclama lo que es suyo no consiga nada; nada mas que ganarse un enemigo (el que se lo ha quitado) y encima haber perdido el tiempo, gran vitalidad y esfuerzos por demostrar lo que -hoy por hoy- es aUn dificilmente demostrable.
Comentario por Angel Gomez-Moran Santafe el diciembre 21, 2008 a las 6:10am
Realmente parece que mi idea sobre la posible creaciOn de un Registro o Archivo de "hallazgos, teorias o nuevas hipOtesis, histOricas y arquolOgicas" no debe interesar ni parecer factible. Pero como hablamos de UGULTUNIA, ciudad mencionada por Plinio el Viejo, harE alusiOn a una frase que se le atribuye a este sabio, y en base a ella expondrE mis ideas: Ya que tal y como se recuerda, el escritor muerto en el Vesubio hablaba de la escena diciendo "EL PUEBLO ME ABUCHEA, PERO YO ME APLAUDO", y en base a ello continUo con mi exposiciOn:

Dice la profesora CantO en este artIculo: "por quE cuesta tanto reconocer lo que otros han hecho antes?".... Pues me atrevo a decir que es porque ninguna obligaciOn (legal, me refiero) existe para que sea preciso el reconocimiento ni cita a los anteriores investigadores. Ello lleva a que en disciplinas como la ArqueologIa o la Historia (y otras materias "colindantes"), se pueda copiar sin mencionar las fuentes, y sin "miedo" a posibles litigios o problemas. Algo que ocurre porque el concepto de Propiedad Intelectual no protege a autores de nuevas teorias histOricas, nuevas ideas, nuevos hallazgos etc.

Es decir, el plagio, en literatura no es lo quE se dice, sinO como se dice. De tal manera nadie puede argumentar que Romeo y Julieta sea un plagio, por tener un argmento tan parecido al de La Celestina, y La Celestina a la Historia de Los amates de Teruel (que data de 1212 cuyos antecedentes probablemente procede de cuentos Sufies....). Ello, porque lo que protege la Propiedad Intelectual escrita es la forma y apenas el contenido... Me explico: Dos poemas escritos sobre el mismo tema son solo plagio y plagiado, si uno ha copiado a otro sus versos. En mUsica contamos con una definiciOn jurIdica de plagio similar y muy fAcil de delimitar: "Un nUmero de notas iguales, repetidas con la misma cadencia".

En fIsica, biologIA, quImica, medicina y etc. las patentes y registros de propiedad protegen a los descubridores e investigadores. Igualmente sucede en el mundo industrial con la Propiedad Industrial (que dimana directamente de la Intelectual)... Pero en la Historia y en la ArqueologIa carecen los investigadores de Registro alguno de ideas, teorIas y etc. Muchos pueden argumentar que las Humanidades no pertenecen al terreno de lo "patentable", pero ello se puede demostrar de una forma tan sencilla como definiendo lo que puede ser un plagio en Historia y ArqueologIa. Figura que me atrevo a describir de la siguiente forma:

CUANDO VALIENDOSE DE FUENTES MANIFIESTAMENTE SIMILARES (O IGUALES) SE LLEGA A CONCLUSIONES EVIDENTEMENTE SIMILARES. PUDIENDOSE PROBAR QUE NINGUN AUTOR ANTES (AL PLAGIADO), HABIA LLEGADO CON ESTAS FUENTES A DICHAS CONCLUSIONES"
(perdonen pero al no tener negrita escribo en mayUsculas, lo que impide acentuar, ya que el acento lo he de sustituir con vocales en mayUsculas al escribir desde sistema no alfabEtico)

Evidentemente, en este concepto cabrIan mil matices, entre los que entrarIA el estdios realizados en paralelo, sobre un tema de actualidad, o el de "obra basada en una anterior" etc. Del mismo modo, en la mUsica existe lo que se denomina "variaciones sobre un tema"; pero tengamos por seguro que si un autor usa una melodia de otro, o bien una melodIa popular, de no citar el origen de ella se verA en serios problemas (e incluso citAndola puede encontrarse con la imposibilidad o dificultad de obtener unos Derechos de Autor). Dejando al margen el tema de los Derechos de Autor (que prescriben y pasan a dominio pUblico a los sesenta annos desde la muerte de este), solo nos centraremos en lo que se refiere a la AutorIa o Propiedad Intelectual, en principio inprescribible y que se reconoce siempre (aunque pasen los siglos).

En base a la existencia de estos Derechos, es en la que yo planteo la necesidad de la creaciOn de un "Registro de Historia y ArqueologIa". Entidad que archive los escritos (previo pago de unas tasas) y que en caso de reclamaciOn, el reclamado o reclamante que no tenga razOn, haya de pagar las costas de la desclasificaciOn y estudio del documento que se dice ha sido copiado. Mas claro: Que cuando una persona considere que un trabajo que ha archivado, (previo pago de unas tasas y conformando unos requisitos) ha sido plagiado en sus ideas histOricas o arqueolOgicas; tome el riesgo de recurrir. Co ello podrIa verse obligado al pago de una comisiOn de expertos que acrediten si verdaderamente lo reclamado es cierto. ReclamaciOn, que de ser verdadera, harIa cargar con estos gastos al que copiO (tanto como con las de un posible litigio etc). Tras ello, tendrIA al menos la obligaciOn de reconocerse que la autorIa de las ideas parten de una obra anterior y el plagiador a reconocer pUblicamente su falta . No hablamos de Derechos de Autor (que es otro tema, y ello quizAs sI serIa imposible regular en este caso), sinO hablamos de Propiedad Intelectual.

En el caso de autores muertos o libros anteriores a la creaciOn de este "registro", la cosa es bien sencilla, pues se considerarIa que partimos de cero. De tal manera, poniendo por ejemplo a Schulten (como siempre hago con ese "admirado viejecito"), desde la existencia de este Registro, quien desee hablar de Tartessos o exponer otras teorIAs sobre Tartessos, debiera citar siempre a Schulten, cuando se refiera a la AtlAntida, a las menciones de HerOdoto, EstrabOn y largo etcEtera de autores que el profesor alemAn uniO. O de lo contrario, usar otras fuentes histOricas y arqueolOgicas, ajenas a las que Schulten descubriO. POR LO QUE SE PODRIA CONSIDERAR "UN MAL INVESTIGADOR O SEMIPLAGIADOR", A QUIEN NO CUMPLIERA CON ESTA OBLIGACION DE RECONOCIMIENTO Y CITA AL AUTOR QUE LAS DESCUBRIO PRIMERO (estE ese vivo, o muerto).

Sin poder SOBRE TODO!! utilizar, las fuentes que primeramente ha "descubierto" y "unido" un investigador ignorAndole, precisamente para servirse de ellas denostado los trabajos del anterior (rebatiendo las teorIAs de este). Pues de lo contrario choca lo que es el Dominio Publico, con lo que es el mal uso de un condominio. Me explico: Si alguien toma las melodIas de la 9 sinfonIa de Beethoven para versionarlas, ha de citarlo en el tItulo y reconocer que es "un arreglo". La versiOn nos puede gustar mas o menos (eso serAn opiniones), pero lo que no puede hacer nunca nadie es usar la melodIa, y, argumentando que Beethoven estA armOnicamente superado, apoderarse de su mUsica. Es decir, no vale decir Schulten estA superado, y posteriormente recoger mUltiples fuentes que este usO en su Tartessos, Numancia, Hispania etc (libros que, por cierto, van ya para centenarios...).

Mientras esto no exista, permItame aseverar, profesora CantO, en la Historia o ArquelogIa -en mi opiniOn- no hay ninguna obligaciOn legal de reconocer el trabajo que otros han hecho antes. Puesto que la Propiedad Intelectual hasta hoy se basa en la redacciOn (no en el contenido) . AdemAs apenas existe un riesgo verdadero al copiar a otros sus ideas, sobre todo las de estudiantes y principiantes. Tanto como se pueden copiar las de otros investigadores y profesores, argumentando tras su reclamaciOn "asuntos personales" . Pues tristemente, estos temas siempre terminan derivando hacia lo personal y lo banal, argumentAndose enemistades, rencillas y largo etcEtera, que convierten al Mundo Universitario, en un culebrOn o un programa del CorazOn....

Algo terrible en lo que hemos de plantearnos verdaderamente si Las Carreras de Humanidades son verdaderamente Humanas... al carecer de unos recursos de defensa de los investigadores, creadores e innovadores.

Gracias por leerme.... Rogando perdOn por tener que sustituir el sonido gn por NN y los acentos por mayUsculas (pero escribo desde teclado no alfabEtico).

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