La reciente aparición de restos fósiles craneales amplían el árbol genealógico humano, pero también plantean profundos interrogantes

Izquierda: hueso parental y mandíbula de la nueva especie encontrada en Nesher Ramla (Israel). Derecha: cráneo de Harbin, China, denominado también como una una nueva especie: Homo longi. 

Los fósiles encontrados en China e Israel que datan de hace unos 140.000 años se están sumando a las filas de homínidos que se mezclaron e hibridaron con los primeros humanos modernos.

Los fósiles de Israel, hallados en Nesher Ramlainsinúan que un grupo de homínidos previamente desconocido, propuesto como antepasados ​​directos de los neandertales, podría haber dominado la vida en el Levante y haber vivido junto al Homo sapiens. 

Mientras tanto, los investigadores que estudian un cráneo humano antiguo extremadamente bien conservado, encontrado en Harbin, China, en la década de 1930, lo han clasificado de manera controvertida como una nueva especie, apodada Homo lagi (Hombre dragón), la cual podría ser un pariente aún más cercano de los humanos modernos que los neandertales.

Pero ambos hallazgos han provocado ya un debate entre los científicos. Los estudios se basan en el análisis del tamaño, la forma y la estructura de los huesos fosilizados, métodos que están sujetos a juicio e interpretación individuales. Como en ocasiones suele ocurrir con los hallazgos de fósiles, no hay evidencias de ADN.

Separar los primeros especímenes de homínidos en especies únicas, averiguar si interactuaron con otros y de qué forma lo hicieron, así como rastrear su evolución, es todo muy difícil y polémico: "Es muy complicado", dice Jeffrey Schwartz (izquierda), antropólogo y biólogo evolutivo de la Universidad de Pittsburgh en Pensilvania .


Ancestro de los neandertales

Desde el año 2000, la visión de la evolución humana durante el último medio millón de años se ha vuelto cada vez más compleja a medida que los investigadores han ampliado la lista de especies del género Homo que vivieron en el Pleistoceno medio y tardío. El árbol genealógico ahora incluye el Homo floresiensis indonesio, descubierto en 2003; los denisovanos siberianos identificados en 2010; el Homo naledi sudafricano, descrito en 2015; y el filipino Homo luzonensis, detallado en 2019.

Estas especies se superpusieron en el tiempo con los humanos modernos (Homo sapiens), los cuales se cree que emergieron en África y se extendieron por el actual Israel y otras regiones hace unos 200.000 años, mientras que los neandertales (Homo neanderthalensis), que estaban firmemente asentados en Europa hace 300.000 años, fueron superados o subsumidos por los humanos modernos hace unos 40.000 años.

Sin embargo, algunos fósiles de homínidos de este período de tiempo todavía no encajan perfectamente en ninguna de las categorías existentes. Ahora, los investigadores que estudian algunos de estos fósiles extraños, encontrados en Israel, creen que podrían haber identificado un nuevo grupo de homínidos. El antropólogo físico Israel Hershkovitz, de la Universidad de Tel Aviv, y sus colegas se han centrado en los fragmentos de un cráneo encontrados en Nesher Ramla, en el centro de Israel, los cuales son un hueso parietal y una mandíbula, probablemente pertenecientes al mismo individuo, que datan de hace entre 140.000 y 120.000 años. 

El equipo de investigación de Nesher Ramla (de izquierda a derecha): Israel Hershkovitz, Marion Prevost, Hila May, Rachel Sarig y Yossi Zaidner. (Foto: Universidad de Tel Aviv).

El pensamiento convencional hasta el presente es que solo el Homo sapiens vivía en el Levante en ese momento, dice el equipo, pues la evidencia concluyente más temprana de la existencia de neandertales en la zona data de hace 70.000 años. “Lo que esperábamos encontrar era 'Homo sapiens', dice la coautora Hila May, también de la Universidad de Tel Aviv. "Pero, a primera vista, no lo fue". La mandíbula y los dientes eran parecidos a los de un neandertal, mientras que la forma del cráneo era más arcaica, una combinación inusual.

La rareza parece coincidir con un puñado de otros fósiles encontrados en Israel, algunos de los cuales datan de hace 400.000 años, y ninguno ha sido clasificado previamente. “No hemos podido asignarlos a ningún grupo 'Homo', dice May. "Son todavia un misterio". Pero en un par de  estudios publicados en Science el 24 de junio (aquí aquí), el grupo de investigadores propone que todos estos fósiles pertenecen a la población de homínidos recién nombrada con el nombre del pueblo, Nesher Ramla, la cual podría haber dominado esta región durante cientos de miles de años. El equipo dice que los homínidos de Nesher Ramla pertenecían a una especie paraguas desconocida, en lugar de constituir una nueva especie ellos mismos.

Sitio de excavación cerca de Nesher Ramla en el centro de Israel. Crédito: Yossi Zaidner.

La población de Nesher Ramla parece haber dominado las mismas herramientas de piedra que el Homo sapiens que vivía en la zona. Los artefactos encontrados cerca de los fósiles sugieren que estos individuos cogieron pedernales desde hasta 10 kilómetros de distancia y afilaron las herramientas líticas cuando fue necesario. El hecho de que su tecnología lítica sea similar sugiere que vivieron junto con los humanos modernos y quizás hibridaron entre ellos.

Pero no todos los investigadores están de acuerdo con los hallazgos del equipo. Para el paleoantropólogo Philip Rightmire (izquierda), de la Universidad de Harvard, en Cambridge, Massachusetts, "el resto craneal parece de un neandertal temprano, de apariencia bastante arcaica". Rightmire dice que no le sorprendería ver neandertales en esta región en ese momento.

Hershkovitz y sus colegas argumentan que la población de Nesher Ramla podría haber establecido comunidades tempranas de pre-neandertales en Europa, inyectando genes arcaicos de África o Asia en una especie que convencionalmente se ha pensado que está evolucionando en Europa. “Los neandertales ya no son una historia exclusiva de Europa”, dice Hershkovitz.

Pero Rightmire sostiene que el flujo podría haber ido en la otra dirección. "No veo ninguna razón por la que estos primeros neandertales, si eso es lo que son, no puedan haber venido de Europa", dice.

Una reconstrucción virtual del cráneo de Harbin (Homo lagi, Hombre dragón). Crédito: Xijun Ni.

Hombre dragón

En China, una evaluación de un cráneo de homínido del Pleistoceno medio que fue desenterrado hace décadas también podría arrojar nueva luz sobre nuestros antepasados.

El cráneo de Harbin es un cráneo extremadamente bien conservado que data de hace unos 140.000 años y se cree que pertenece a un hombre de 50 años. El cráneo fue excavado originalmente en 1933 antes de ser escondido del ejército japonés en un pozo, y fue donado a la Universidad GEO de Hebei, en Shijiazhuang, en 2018. El cráneo es particularmente grande y grueso, con grandes cuencas oculares cuadradas, pómulos bajos dientes grandes y una paleta ancha.

En un trabajo publicado en The Innovation el pasado 25 de junio, el paleontólogo Qiang Ji (izquierda), de la Universidad GEO de Hebei, y sus colegas proponen que las características únicas del cráneo de Harbin son suficientes para clasificarlo como una nueva especie. Sugieren el nombre de la especie Homo longi  (Hombre Dragón) inspirados en el nombre común de la provincia de Heilongjiang, Long Jiang (Río Dragón), donde se encontró el fósil.

Sin embargo, nombrar una nueva especie a partir de la parte posterior de un solo cráneo, del que se desconoce su contexto original y viene, además, sin artefactos, es controvertido. “Creo que había más especies corriendo por Asia de las que la gente se ha permitido pensar”, dice Schwartz. Pero no hay pruebas suficientes para convencerlo de que este cráneo representa una nueva especie.

El fósil de Harbin es uno de los extraños cráneos del género Homo del Pleistoceno Medio encontrados en China a lo largo de los años. Desde el punto de vista de Rightmire, estos cráneos probablemente representan lo que sucedió con algunos de los primeros neandertales que marcharon desde Europa a través del Medio Oriente, hacia China y Siberia, convirtiéndose finalmente en los denisovanos. 

Comparaciones entre (desde la izquierda), el Hombre de Pekín, cráneo de Maba, cráneo de Jinniushan, cráneo de Dali y el cráneo de HarbinCrédito: Kai Geng.

"Estos restos fósiles asiáticos probablemente pertenecen al mismo grupo que los denisovanos", dice Rightmire. "Apuesto a que eso es de lo que estamos hablando aquí". Sin embargo, Hershkovitz sostiene que algunos de estos cráneos asiáticos podrían encajar mejor en el grupo de Nesher Ramla.

En el estudio, Qiang Ji y sus colegas dicen que, dada la similitud del cráneo de Harbin con algunos fósiles tempranos de Homo sapiens, Homo longi podría ser un pariente aún más cercano a los humanos modernos que los neandertales. Pero Schwartz cree que algunos de estos fósiles se han agrupado de forma inapropiada en la categoría de Homo sapiens . “Muchos de estos fósiles son muy, muy diferentes entre sí”, dice.

En general, las clasificaciones de homínidos actuales tienen poco sentido, argumenta Schwartz, porque agrupan demasiada diversidad en especies como Homo sapiens . "Creo que deberíamos empezar de cero", dice. “Algunas personas no son lo suficientemente atrevidas como para decir: 'veamos todo desde el principio'”.

Fuente: nature.com | 25 de junio de 2021

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Comentario por Guillermo Caso de los Cobos el junio 28, 2021 a las 11:35pm

Juan Luis Arsuaga: "Los últimos hallazgos tumban el relato 'europeo' de la evolución humana"

Juan Luis Arsuaga, durante un discurso (Photo: GSRGTRES)

Un paso, o dos, más cerca de comprender el origen del ser humano. El hallazgo de unos fósiles pertenecientes a un humano primitivo, d... ha abierto nuevas vías al conocimiento antropológico.

Pocas horas después saltaba otra noticia no menos rupturista: científicos chinos presentaban en sociedad su estudio sobre una nueva especie humana conocida como Homo Longi u Hombre dragón.

No es una revolución, pero sí un punto de no retorno por lo que supone, señala al HuffintonPost el paleoantropologo Juan Luis Arsuaga, doctor en Ciencias Biológicas y catedrático de Paleontología por la Universidad Complutense de Madrid y codirector de Atapuerca. Una eminencia en el sector que ha participado, junto con otros investigadores españoles y equipos israelíes, en el trabajo publicado en la revista Science y que ha sido portada en los grandes medios.

Apunta que, gracias al descubrimiento en Israel, se sabe que la evolución de los neandertales y de los Homo sapiens fue en paralelo, pero no tan independiente como se creía hasta ahora. Y que, junto al trabajo realizado en China, abre los ojos contra una “visión europea” de la evolución humana: los neandertales no solo provienen del llamado Viejo Continente. 

“No es poca cosa”, comenta entre risas Arsuaga.

- ¿Qué significa, en su opinión, el hallazgo de Nesher Ramla?

- Es un paso muy importante porque clarifica parte de la evolución humana. Los autores del estudio tenemos interpretaciones diversas de cómo encajan estos fósiles en la historia. La mía es que este hallazgo completa el cuadro de la evolución humana en Israel, un territorio pequeño pero de gran importancia.

Con los fósiles, una bóveda alta craneal y una mandíbula de características neandert..., vemos que hay una alternancia de poblaciones de linaje neandertal (existente hace entre 230.000 y 40.000 años) y Homo sapiens, lo que implica intercambio genético, relaciones sexuales entre ambos.

Se suma a un importante número de proyectos recientes en la zona que permiten ‘dibujar’ un mapa de la evolución. Situados en los últimos 200.000 años tendríamos un fósil de tipo 'sapiens'  hace 185.000 años; los de ahora, datados sobre 130.000 años y de tipo neandertal; más adelante —100.000 años— existen fósiles de linaje 'sapiens'; en el periodo 70.000-50.000 años encontramos otros de origen neandertal y, desde hace 50.000 se encuentran solo de 'sapiens', que ya se extiende en todo el mundo.

Hay una alternancia neandertal-'sapiens' que significa que la zona de Israel es un corredor que conecta África con Eurasia, y en ese corredor se han encontrado y convivido o reemplazado unos y otros, aunque de estar los dos juntos a la par no hay pruebas concluyentes aún. 

- ¿Qué ha cambiado en el conocimiento del origen del ser humano?

- Es una aportación importante, si bien es exagerado decir que cambia por completo lo que sabemos de la evolución humana. Es fundamental conocer el papel del Levante (Oriente Medio) como corredor para conocer la historia de los neandertales y de los 'sapiens'.

Lo que ahora sabemos mejor es cómo han sido esos contactos, esas dos evoluciones. Los neandertales en Europa y Eurasia y los 'sapiens' en África y Asia se veían como evoluciones paralelas pero independientes. Este trabajo nos lleva a pensar que no han sido tan independientes, sino que ha habido intercambio de genes. Y no es poca novedad (risas).

- ¿Es la respuesta a la tesis de que los neandertales no vienen de Europa?

- Diría que el estudio es la respuesta a que no solo vienen de Europa, sino que su cuna ocupa un área mucho mayor. Los fósiles más antiguos de neandertal son los de la Sima de los Huesos [enclave situado en Atapuerca, Burgos y que d..., pero ya no podemos decir que se dieron solo en Europa y que luego se expandieron por Asia.

Hasta ahora teníamos un relato europeo y es exagerado decir eso de que solo vienen ‘de aquí o de allí’. En otros yacimientos de Israel, como los de la Cueva de Qesem, se da muestra de que unos neandertales arcaicos, con las raíces genéticas en un periodo de más de 300.000 años atrás ya había poblaciones parecidas a las de Atapuerca. 

- ¿Lo calificaría como especie propia? ¿Qué ocurre con la recién descubierta especie china?

- El estudio y la pregunta nos remiten a si los fósiles hallados en la Sima de los Huesos son otra especie propia, porque son del mismo tipo. Hablamos de los antepasados de los neandertales, ya que aún no lo son, pero van en la línea de ese linaje. Si merecen un nombre propio de especie o subespecie habrá que definirlo pronto, pero el hallazgo favorece que se cree una categoría propia.

De momento, en un consenso temporal, le llamamos ‘Homo de Nesher Ramla’, pero es un debate que debería quedar resuelto en no mucho tiempo, dos-tres años, estimo.

Es algo parecido a lo ocurrido en China. Un artículo en The Investigation habla de una especie de ‘presapiens’ y los científicos chinos le han bautizado como ‘Homo Longi’ u ‘Hombre dragón’. Yo siempre he defendido que esta raza de 'sapiens' primitivos merecían una denominación científica propia.

- ¿Cómo puede cambiar Nesher Ramla las investigaciones presentes o futuras sobre los orígenes del hombre? 

- Lo más importante es que clarifica el panorama después de varias investigaciones importantes en los últimos años. Ya sabíamos que no solo hubo flujo de genes de neandertal a 'sapiens' (y por ello todos los humanos tenemos casi un 3% de neandertales), sino que también hubo de 'sapiens' a neandertal.

Nesher Ramla lo que hace es que marca que esos contactos sexuales, ese intercambio, debió de darse en esta región de Israel. Los neandertales tenían un ADN mitocondrial que no se tenía en la Sima de los Huesos, o sea, recibieron una influencia genética posterior.

Fuente: huffingtonpost.es | 26 de junio de 2021

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