La primera salida humana de África, hace dos millones años

             Excavación en el yacimiento de Dmanisi (Georgia). Foto: PNAS

 

Vía: EL MUNDO.es | Rosa M. Tristán | 6 de junio de 2011

 

Con un aspecto entre humano y simiesco, bípedos y capaces de hacer sencillas herramientas de piedra, los primeros 'Homo' de la Tierra no tardaron en viajar fuera del continente africano que les vio nacer. Hace casi dos millones de años, o quizás más, ya hubo asentamientos humanos en lo que hoy es Georgia, un pequeño país al norte de Turquía.

 

Así lo asegura el equipo que trabaja en este prolífico yacimiento desde 1991, cuando apareció la primera mandíbula de un humano que resultó tener 1,8 millones de años y pertenecer a una especie nueva de homínido, bautizada como 'Homo georgicus' por tener unas características algo distintas del 'Homo habilis' que por aquel entonces habitaba África, el primero de nuestro género por su habilidad para hacer herramientas con una tecnología simple que se conoce como Olduvayense o Modo 1.

 

Los que llegaron a Dmanisi tenían un cerebro pequeño, de unos 700 centímetros cúbicos y corta estatura. Arribaron a la región hace al menos 1,85 millones de años, o antes, como prueba la existencia de 122 utensilios de piedra junto con restos de fauna, datados por magnetoestatigrafía. Según publican los investigadores esta semana, en la revista 'Proceedings of National Academy of Science' (PNAS), hay pruebas de que el lugar fue ocupado muchas veces diferentes, aparentemente por una población itinerante.

Un viaje complicado

 "Sabíamos que había presencia humana muy antigua en Dmanisi y ahora hemos podido probar que ocurrió unos 200.000 años antes de lo que se pensaba, casi en los orígenes del género humano. Ya se sospechaba, porque después, hace 1,8 millones de años, las condiciones del clima hubieran complicado mucho la salida de África. Hacía frío en el norte y una gran aridez en Oriente Próximo que habría hecho muy complicado el viaje", argumenta Jordi Agustí, miembro del Instituto de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES) y coautor de este trabajo.

 

Jordi Agustí (izquierda), investigador del IPHES, junto a otro miembro del equipo de Dmanisi que firma el artículo, David Lordkipanidze, en una imagen de archivo. Foto: IPHES

 

 Los paleontólogos firmantes recuerdan que Dmanisi fue ocupado antes de la primera presencia de 'Homo erectus' / 'Homo ergaster' al este de África, un homínido más evolucionado, con un cerebro de 1.000 c.c. de media. En su opinión, la cronometría de las herramientas de Dmanisi apoya la hipótesis de que el origen de los 'erectus' fue Eurasia, dado que en África sólo se han encontrado fósiles más recientes -de hace 1,75-1,65 millones de años- de esta especie. Apuntan también que la presencia de homínidos en China se ha confirmado igualmente hace 1,7 millones y que el 'Hombre de Java' se dató con 1,6 millones.

 

"La posibilidad de que 'Homo erectus' evolucionara en Eurasia provoca dos obvias conclusiones: la primera, que un primitivo ancestro había emigrado de África hace más de 1,9 millones de años, lo que es consistente con los hallazgos de Dmanisi y con el 'Homo floresiensis'; y la segunda, que el 'H. erectus' volvió a migrar a África, lo que apoya la conclusión de que fue contemporáneo del 'Homo habilis" en aquel continente", según argumentan los científicos.

 

En todo caso, concluyen que aún faltan muchos datos para componer el 'puzzle' de la evolución humana, una historia en la que el hallazgo de cada nueva pieza es fruto de muy diferentes interpretaciones.

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La segunda opción que describen en el penúltimo párrafo la describe mejor la web del IPHES que pasamos a reflejar:

 

             Yacimiento de Dmanisi. Foto: IPHES

 

El estudio avala la idea de que Homo erectus se originó en Asia a partir de Homo georgicus y luego recolonizó África dando lugar a Homo ergaster”.

 

Vía: IPHES| 6 de junio de 2011

 

Encontrar evidencias que demuestren cuándo se produjeron las primeras migraciones humanas que se dispersaron por Eurasia procedentes de África es una de las líneas de investigación más activa en evolución humana de los últimos años.

 

Un nuevo estudio que publica esta semana la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), y en el que ha participado el IPHES (Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social), constata que los primeros homínidos abandonaron el continente africano al menos unos 100.000 años antes de lo que se pensaba, según se ha concluido del estudio de un conjunto de herramientas de piedra encontradas en Dmanisi (Georgia), las cuales son más antiguas que los restos de fósiles humanos descubiertos en el mismo yacimiento y datados en 1,8 millones de años. "Así que ya estaríamos llegando prácticamente a los dos millones de años", Comenta Jordi Agustí, Investigador del ICREA en el IPHES, y uno de los firmantes del artículo como miembro del equipo de Dmanisi.


El mismo científico ha precisado: "Hasta ahora la fecha era de casi 1.8 millones de años antes del presente, estábamos sobre 1,77 , el período geomagnético de Matuyama superior (polaridad magnética inversa actual), y ahora sabemos que los homínidos  (Homo georgicus, muy cercano del Homo habilis, pero ya en la línea del Homo erectus) llegaron cerca de 100.000 años antes de lo considerado, sobre hace 1,85 millones de años , según se ha podido saber del estudio de la industria lítica de Modo 1 (poco elaborada) encontrada en Dmanisi en niveles correspondientes al cron geomagnético de Olduvai. Así pues, la primera salida de África tuvo lugar antes de lo considerado, es decir, hace casi unos 2 millones de años".

 

Estos nuevos datos "serán muy importantes para entender los orígenes, las dispersiones y las condiciones biológicas en que sucedieron las primeras migraciones humanas, al tiempo que avalan la idea referente a que Homo erectus se originó en Asia a partir de Homo georgicus y luego recolonizaría África dando lugar al Homo ergaster”.

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Como complemento podemos leer a continuación otros comentarios de los expertos, según vienen publicadas en Newobserver.com (Traducción: G.C.C. para Terrae Antiqvae):

 

Foto: Cráneo hallado en Dmanisi

 

¿Fueron las antiguas migraciones humanas una calle de dos vías?

 

La expansión de los primeros seres humanos por todo el mundo ha sido tradicionalmente descrita como fluyendo de África hacia afuera, pero una nueva evidencia sugiere que tal proceso puede haber sido una calle de dos vías.

Un yacimiento arqueológico, prolongadamente estudiado, en una región montañosa entre Europa y Asia fue ocupado por los primeros seres humanos tanto como hace 1,85 millones de años, mucho antes que la estimación previa de 1,7 millones de años, informaron los investigadores en la edición del martes de la revista Proceedings of the national Academy of Sciences (PNAS).

Se sabe que los primeros Homo erectus habrían ocupado el lugar de Dmanisi (Georgia) más tarde. El descubrimiento de herramientas de piedra y otros materiales con una fecha muy anterior plantea la posibilidad de que el Homo erectus evolucionó en Eurasia y podría haber migrado de vuelta a África, dijeron los investigadores, si bien son necesarios más estudios para confirmar esta idea.

"La evidencia acumulada de Eurasia está demostrando, crecientemente, la existencia de poblaciones cada vez más antiguas y primitivas", dijo Reid Ferring, de la Universidad del Norte de Texas (izquierda).

"Los datos recientemente descubiertos muestran que Dmanisi fue ocupada al mismo tiempo, si no antes, que la primera aparición del Homo erectus en el este de África", informó el equipo dirigido por Ferring y David Lordkipanidze, del Museo Nacional de Georgia. Ellos han descubierto más de 100 artefactos de piedra en las capas profundas del yacimiento, y, anteriormente, han hallado huesos fósiles de un período posterior.

El nuevo descubrimiento muestra que la región del Cáucaso estaba habitada por una población constante, no sólo por visitantes transitorios. "No sabemos aún lo que los primeros ocupantes parecían, pero la implicación es que eran similares, o incluso más primitivos, a los representados por los fósiles de Dmanisi", explicó Ferring.

Los ocupantes de Dmanisi "son los primeros representantes de nuestro propio género fuera de África, y representan la población más primitiva de la especie Homo erectus conocida hasta la fecha", agregó Lordkipanidze. Los orígenes geográficos del Homo erectus son aún desconocidos.

Los primeros humanos de Dmanisi "podrían ser los ancestros de todas las poblaciones del Homo erectus posteriores, lo que sugeriría un origen euroasiático del mismo", dijo Lordkipanidze. Sin embargo, hay otra teoría: que el Homo erectus se originó en África, y el grupo de Dmanisi podría representar su primera migración fuera de este continente.

 Wil Roebroeks, un profesor de arqueología de la Universidad de Leiden, en los Países Bajos (izquierda), dijo que los nuevos resultados sugieren una población constante en la región, la cual se habría adaptado con éxito al medio ambiente templado del sur del Cáucaso hace alrededor de 1,8 millones de años. Él lo calificó como "una observación importante para nuestros puntos de vista sobre la primera colonización de Eurasia".

Roebroeks había sugerido, en un documento de 2005, que Asia podría haber sido una zona-núcleo donde surgió el Homo erectus, el cual evolucionaría a partir de un especímen anterior hasta el momento desconocido, pre-humano.

Sin embargo, subrayó que es una hipótesis que se pondrá a prueba en estudios futuros. "Lo posible no equivale a constatar, pero la evidencia de Dmanisi nos obliga a tener una mirada fresca y saludable respecto de algunos de nuestros supuestos básicos", dijo Roebroeks.

El Homo erectus, más pesado o más robusto que los humanos modernos, y con característicos arcos superciliares, es generalmente catalogado como habiendo existido desde hace alrededor 1,8 millones hasta hace 0,3 millones años. Tiene cierta superposición con el Homo habilis y fue la primera especie que se expandió ampliamente fuera de África.

 Richard Potts, director del programa sobre el origen del hombre del Muse Nacional de Historia Natural del Instituto Smithsonian (izquierda), no está tan seguro de la teoría de Ferring y Lordkipanidze.


"La nueva evidencia en Dmanisi se compone de herramientas de piedra, no de huesos fósiles. Así que realmente no sabemos muy bien quién era el fabricante de las mismas en el intervalo de tiempo que va de 1,85 hasta 1,77 millones de años. No podemos saberlo a ciencia cierta hasta que haya fósiles que provengan de este nivel de antigüedad".

 

 

Michael D. Petraglia, co-director del Centro Asiático de Arqueología, Arte y Cultura, en la Universidad inglesa de Oxford (foto a la izquierda), dijo que los hallazgos muestran que los primeros humanos estaban presentes en Eurasia  entre 1,85 y 1,78 millones de años.

"La evidencia de herramientas de piedra representa el caso más antiguo y mejor documentados de la presencia de los primeros seres humanos en Asia. Esto significa que los primeros especímenes humanos probablemente emigraron de África a más tardar hace 1.850.000 años, o antes, colonizando nuevas regiones del mundo por primera vez", dijo.

Pero Petraglia agregó que cree que los autores "están en un terreno menos sólido" con su sugerencia de que estos primeros grupos pudieron haber regresado de vuelta a África.


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Comentario por Guillermo Caso de los Cobos el junio 7, 2011 a las 1:48pm

Ponemos a continuación el relato que de la noticia ofrece Público.es (a pesar del estilo frívolo con que ofrece la misma) en el que cabe destacar las declaraciones que al respecto ofrece la experta paleoantropóloga María Martinón-Torres:

 

Foto: David Lordkipanidze (derecha) posa con una recreación del Homo georgicus'. museum.ge.

 

Durante casi un siglo, los libros de texto han contado una historia épica. Tras millones de años de evolución, la vida en la Tierra habría desembocado, en una de sus ramas, en el Homo erectus, un ser humano con un cerebro suficientemente desarrollado como para armarse con un arsenal de piedras para salir, por fin, de África, la supuesta cuna de la humanidad. El erectus habría sido el José Antonio Labordeta de la evolución humana, el viajero que colonizó el mundo, que puso un continente, Eurasia, en su mochila y dio lugar a otras especies humanas. Entre ellas, por qué no, el Homo sapiens: usted.

 

Esta epopeya, repetida como un mantra, era mentira. Un agujero vertical en la tierra, una cata en el melón del yacimiento de Dmanisi (Georgia), ha destapado un conjunto de piedras trabajadas, inequívocamente por humanos, hace 1,85 millones de años. El descubrimiento, que se publica hoy en la revista PNAS, convierte en 80.000 años más viejos a los habitantes de Dmanisi, cuyos primeros fósiles fueron hallados en 1991 y estaban datados en 1,77 millones de años.

 

El salto hacia atrás en el tiempo no es baladí. Aquellos humanos, clasificados como Homo georgicus, vivían en lo que hoy es el Cáucaso antes de que los Homo erectus salieran de África. De nuevo, hay que reescribir la evolución humana. Para el paleontólogo Jordi Agustí, uno de los autores del hallazgo, se veía venir. "Hace entre 1,8 y 1,7 millones de años, las condiciones climáticas no eran muy buenas. Hacía mucho frío en el norte y había sequía en las bajas latitudes. No era el mejor momento para atravesar zonas desérticas, para salir de África", explica.

 

"Ahora queda claro"

 

La fuga hacia Asia tuvo que producirse antes, hace alrededor de dos millones de años. Y debió de tener otro protagonista: el Homo habilis, un ser mucho más torpe que el erectus. Tan zote que en los últimos años buena parte de la comunidad científica ha querido descabalgarlo del género Homo, del que sólo quedamos vivos los humanos modernos, y clasificarlo como australopiteco, casi como si fueran monos.

 

Con las piezas que hay ahora sobre la mesa, el puzle de la evolución humana ofrecería esta imagen: el Homo habilis (o Australopithecus habilis) habría salido hace unos dos millones de años de África y ya en Asia habría dado lugar al Homo georgicus, que habría desembocado en el Homo erectus, que a su vez habría vuelto a África rebautizado como Homo ergaster, hace 1,6 millones de años, según detalla Agustí. Los primeros fósiles desenterrados en Dmanisi ya apuntaban a este recorrido por el planeta. "Ahora queda claro", asegura Agustí, del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social.

 

La otra posibilidad, argumenta el investigador catalán, es mucho más difícil de sostener. La comunidad científica acepta que Homo erectus, en Asia, y Homo ergaster, en África, eran la misma especie. Si la hipótesis del Homo georgicus se desmorona, el Homo habilis tendría que haber dado lugar, de manera independiente, al ergaster en África y al erectus en Asia. En la evolución, este salto vendría a ser como un triple mortal con tirabuzón.

Bajo las bombas

 

La paleoantropóloga María Martinón-Torres (foto a la izquierda), que no ha participado en este estudio, ve en el nuevo hallazgo un empujón a una hipótesis que se resiste a calar en la comunidad científica: que el ser humano, el género Homo, no surgió en África, sino en Eurasia. "Los Homo georgicus tienen todas las características cronológicas, morfológicas y geográficas para dar lugar a todas las demás especies del género Homo que se conocen", afirma con rotundidad. Según este relato, el Homo habilis habría salido de África como un mono y habría vuelto hecho un hombre.

 

Martinón-Torres, del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana, en Burgos, lleva desde 2002 participando en las excavaciones de Dmanisi. En 2008 tuvo que abandonar el país a la carrera cuando Rusia comenzó a bombardearlo. A su juicio, los restos hallados en aquella encrucijada entre Europa, Asia y África representan al principal candidato a primer representante del género Homo, al primer humano. David Lordkipanidze, el jefe de las excavaciones y coordinador del nuevo estudio, es más escéptico. "No es descartable, pero hacen falta más pruebas", señala.

 

Según Martinón-Torres, no obstante, las piezas encajarían ahora perfectamente. Los Australopithecus habilis, hace dos millones de años, ya comían carne. El abandono de una dieta basada en frutos habría sido trascendental. El enrevesado estómago, adaptado a digestiones complicadas como puede ocurrir hoy con las vacas, se reduce y se optimiza. El cerebro empieza a desarrollarse con la energía sobrante. Y aún más importante: "Al hacernos carnívoros nos hacemos libres. Nuestro alimento se mueve, no está quieto. Y nosotros también nos podemos mover", añade la paleoantropóloga, miembro del equipo que rastrea los yacimientos burgaleses de Atapuerca. El australopiteco, libre, habría echado a andar fuera de África. Y, por el camino, dio lugar al Homo georgicus y este a todas las demás especies conocidas. "Es lo mismo que defendemos con el Homo antecessor de Atapuerca, que no se originó en África, sino en Eurasia", remacha Martinón-Torres.

 

Una fábrica de especies

 

Jordi Agustí asiente. "El Homo georgicus es, por lo menos, el primer representante del género Homo reconocible", aclara. Aquellos seres que apenas levantaban metro y medio del suelo, con sólo 600 centímetros cúbicos de capacidad craneal frente a los 1.400 de los humanos actuales, serían los tatarabuelos de todos los demás. "Conocemos muy mal el esqueleto del Homo habilis, pero con lo que sabemos podemos decir que era más parecido a los australopitecinos", destaca Agustí. Aquellos brazos eran desproporcionadamente largos como para ser humanos, según muchos investigadores.

 

Este verano, la cata en la que han aparecido los útiles de piedra se convertirá en una excavación en toda regla. Allí pueden aparecer algunas de las pruebas que reclama Lord-kipanidze. "Si hemos encontrado la industria lítica, deberían de aparecer también los fósiles", barrunta Agustí. Bajo el suelo de Dmanisi están las evidencias de que Eurasia fue, quizá antes que África, una fábrica de especies humanas.

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Comentario por Daniel Eduardo Pérez el junio 10, 2011 a las 2:09am
Buen trabajo! Felicitaciones y adelante!

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