Descubren a Linya, la 'Homo sapiens' que fue enterrada hace 14.000 años a los pies de los Pirineos

Arqueólogos desenterrando los restos de Lynia - CEPARQ-UAB.

Ha nacido una mujer de 14.000 años. Se llama Linya y esta mañana ha sido presentada en público en la Noguera (Lérida) por su descubridor, el catedrático de Prehistoria de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), Rafael Mora Torcal.

Linya, una Homo sapiens que murió cuando debía tener unos 25 años, al parecer de de escasa estatura, ha aparecido en un enterramiento a dos metros bajo tierra en la Cova Gran, un yacimiento arqueológico que debe su nombre a la medida del hueco abierto en la montaña, pero que pronto hará referencia al periodo de historia que ofrece y, quién sabe, si a los tesoros científicos que todavía esconde.

Porque la Cova Gran, en el municipio de Les Avellanes-Santa Linya, abarca un periodo de 50.000 años de historia, con restos hasta hace unos 4.000 años, desde los neandertales y primeros Homo sapiens hasta los primeros agricultores y ganaderos, y las expectativas son enormes. Esta es la primera vez que aparece allí un resto humano del Paleolítico Superior. La excavación ha corrido a cargo del Centro de Estudios del Patrimonio Arqueológico (CEPARQ) de la UAB.

Vista de la Cova Gran - CEPARQ-UAB

"Los restos de Linya abren una nueva ventana para acercarnos a las circunstancias de su muerte, pero también a su vida y la de sus contemporáneos en la región. Y a la vez son una pieza clave para conocer la anatomía y el patrimonio genético de las poblaciones de cazadores-recolectores del final del Pleistoceno del nordeste de la península ibérica", destaca el director de la excavación, Rafael Mora.

Un yacimiento de enorme potencial

Lo primero que surgió de Linya fue una falange, en la campaña de 2020, y hasta la de este año no se ha desenterrado el cuerpo entero; es decir, lo que quedaba de él: dos fémurs, uno de ellos conectado a la pelvis, huesos de las extremidades superiores -húmero, radio y cúbito- e inferiores –tibia y peroné- y restos de huesos de las manos. Hay partes de vértebras, costillas y cráneo. Los análisis con carbono 14 indican que murió hace entre 14.350 y 14.100 años, periodo del Paleolítico Superior Final. Hay pocos restos de esta antigüedad.

Foto: excavación de La Noguera en la que se han hallado los restos de la mujer 'Homo sapiens' de 14.000 años. UAB

Las investigaciones sobre el clima apuntan que, tras el llamado Último Máximo Glacial (hace entre 30.000 y 15.000 años aproximadamente), las condiciones se suavizaron abrutamente, en un siglo, hace unos 14.700 años, estableciéndose un clima similar al actual. Subió la temperatura y creció la pluviosidad, lo que generó importantes cambios ecológicos. De ello da cuenta la Cova Gran, y lo hará posiblemente el análisis de Linya. El análisis de los carbones hallados aquí dice que en los periodos fríos anteriores se calentaban quemando pino de montaña (Pynus sylvestris), pero con ese cambio climático se empezó a utilizar también enebro (Juniperus), cerezo (Prunus) y espino cerval (Rhamus catharticus/saxatilis), lo que sugiere unas condiciones climáticas más suaves.

"Analizamos, con toda la prudencia, si fue depositada allí de forma intencional. Ocupa el final de un bloque, una especie de tumba natural, y por los restos vegetales y rocas que tiene encima intuimos que puede ser una especie de enterramiento, de protección, una manera de evitar que fuera pasto de los depredadores", apunta Mora.

Linya estaba en posición de decúbito supino, habitual en los enterramientos intencionales. “No se nos escapa la necesidad de ser cautos a la hora de afirmar que se trata de un enterramiento intencionado”, añade Jorge Martinez-Moreno, investigador del CEPARQ. “El tratamiento mortuorio entre los cazadores-recolectores señala varias posibilidades, que oscilan entre un entierro intencional, un entierro secundario, una aportación parcial del cuerpo, canibalismo o muerte accidental. Estos escenarios los tendremos que evaluar en función de los resultados que proporcione la excavación del espacio en el que han aparecido los restos", añade Martínez-Moreno.

El cuerpo de Linya apareció en el fondo de una secuencia de siete estratos arqueológicos con abundantes restos de herramientas de piedra, fauna y carbones, lo que indica que el lugar habría sido utilizado como vivienda. El estudio de los carbones indica que los grupos humanos que se instalaron durante la Última Glaciación usaron como combustible sólo madera del pino de montaña. El equipo de arqueólogos también está buscando si alrededor del cuerpo pudo colocarse ajuar, como sucedía habitualmente en los enterramientos de Homo sapiens.

Restos del Homo sapiens femenino hallado en el Prepirineo / UAB.

Muchos indicios

El equipo de la UAB también proseguirá las excavaciones para localizar los huesos que faltan del cuerpo de Linya. "En el bloque de piedra quizás haya grabados, elementos simbólicos alrededor de la muerte", confía Mora, "debemos excavar por los laterales porque la roca forma una pequeña cueva y quizás encontremos nuevos individuos".

Linya será una mina para los paleoantropólogos. Por ahora, los restos han sido sometidos a procesos de estabilización y preservación en el Instituto Catalán de Paleoecologia Humana y Evolución Social.

Los análisis de ADN –que realizará el laboratorio alemán Max Planck- ofrecerán posiblemente montones de datos acerca de su alimentación, costumbres y, sobre todo, los orígenes y movimientos de sus antecesores y posibles mezclas con especies coétaneas como los neandertales.

La Cova Gran es, así, uno de los pocos yacimientos de la región mediterránea en que se hayan identificado restos de momentos de transición entre los últimos neandertales (hace unos 45.000 años) y los primeros humanos modernos (hace entre 37.000 y 30.000 años), con su superviviencia durante el Último Máximo Glaciar (entre 20.000 y 15.000 años) y la aparición de los primeros agricultores y ganaderos (hace entre 7.000 y 4.000).

Las investigaciones anteriores en la Cova Gran determinaron que los Homo neanderthalensis que primeramente ocuparon el sitio llegaron a convivir cronológicamente con los humanos del Paleolítico, el Homo sapiens anatómicamente moderno, pero sin que se mezclaran entre ellos. Investigaciones en otros yacimientos denotan lo contrario: el intercambio entre ambas especies fue cultural y biológico. En la Cova Gran, al menos hasta ahora, no parece haberlo habido.

Arqueólogos trabajando en la Cova Gran. Foto: UAB.

Pocos restos de Homo sapiens en la península ibérica

En la península ibérica se han hallado muy pocos restos humanos del Paleolítico Superior Final (entre 20.000-12.000 años). "Puede haber varios factores, como que el clima influyera en la conservación de los huesos o que el terreno de las excavaciones no sea lo suficientemente amplio", apunta Mora. Es por ello que "el descubrimiento de Linya es un hecho relevante que puede aportar muchas claves sobre cómo vivían nuestros antepasados cazadores-recolectores al final del Pleistoceno".

De hecho, a los investigadores les llamó la atención que fuera una mujer la enterrada en la Cova Gran, igual que los restos recuperados en la Cueva del Mirón (Santander), la llamada Dama Roja, que datan de hace 20.000 años. "¿Por qué una mujer? Esto es interesante", señala Mora. Además, los restos pueden dar claves de la conexión de estos moradores con otras poblaciones europeas y Linya puede contener en sus genes más pistas para descifrar el enigma.

Foto: análisis de los restos óseos hallados.

De momento, los trabajos continuarán para poder arrojar luz sobre la vida de los Homo sapiens en la península ibérica en general y de Linya en concreto: "Saber el porqué de las causas que llevaron a que apareciera en un espacio configurado por grandes bloques profundizará en el conocimiento sobre los comportamientos y decisiones tomadas por aquella gente ante un hecho trascendente y cotidiano como es el de la muerte: qué tratamiento siguieron aquellos que forman parte de nuestro colectivo, pero que ya no están presentes. Los restos de Linya generan múltiples desafíos, que esperamos poder revelar los próximos años", concluyen los investigadores.

Ver vídeo en este enlace.

Fuentes: lavanguardia.com | abc.es | uab.cat | 16 de junio de 2021

Post de Terrae Antiqvae relacionado:

* ¿Cuándo llegaron los "Homo sapiens" a la península ibérica? (13/03/2010

Visitas: 2238

Comentar

¡Necesitas ser un miembro de Arqueologia, Historia Antigua y Medieval - Terrae Antiqvae para añadir comentarios!

Participar en Arqueologia, Historia Antigua y Medieval - Terrae Antiqvae

TRANSLATE BY GOOGLE

Busca en Terrae Antiqvae

Recibe en tu correo los últimos artículos publicados en Terrae Antiqvae -Boletín Gratuito-

Enter your email:

Courtesy of FeedBurner

 

Donaciones

Terrae Antiqvae es una Red Social sin ánimo de lucro. Necesitamos tu apoyo para el mantenimiento del sitio. Apadrina esta Comunidad 

¡Gracias por tu ayuda!

Contacto con el editor:

Publicidad by Google

 

Lo más visto

Patrocinador: SMO Sistemas

Nuestro Canal de Vídeos en YouTube. ¡Suscríbete!

Síguenos en Redes Sociales: Facebook y Twitter

¡Gracias por visitarnos! ¡Bienvenid@!

Estadísticas desde 12 de noviembre de 2014.

Derechos de Autor:
Licencia de Creative Commons
Terrae Antiqvae® is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

Información legal: Terrae Antiqvae® es Marca registrada por José Luis Santos Fernández. Marca nº 2.679.154 - Clase 41, Madrid, España. Reservados todos los Derechos. En Internet desde Julio de 2001.

Normas de la Comunidad (Aviso Legal):  Netiqueta - Términos de servicio

© 2021   Creado por José Luis Santos Fernández.   Tecnología de

Emblemas  |  Reportar un problema  |  Términos de servicio

Usamos cookies propias y de terceros que entre otras cosas recogen datos sobre sus hábitos de navegación para mostrarle publicidad personalizada y realizar análisis de uso de nuestro sitio. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso. OK Más información | Y más