Una especie de la quínoa jugó un importante papel en la formación de las primeras civilizaciones en Norteamérica

Foto: La quínoa, ingrediente de moda en muchos restaurantes de hoy en día y alimento básico de los cazadores-recolectores prehistóricos.

 

Fuente: elciudadano.cl | 5 de agosto de 2016

Investigadores de la Universidad de Utah han descubierto que la población de Norteamérica oriental casi se duplicó alrededor de 6.900 años atrás, y que continuó creciendo rápidamente hasta hace 5.200 años, poco antes de que las plantas fueran domesticadas por primera vez en la región, unos 5.000 años atrás.

La quínoa es famosa como superalimento en todo el mundo desde hace poco, pero hace miles de años pudo haber ayudado a las colonias de cazadores-recolectores a evitar la muerte por inanición y construir una nueva civilización.

Se ha encontrado evidencia de que la especie huauzontle (Chenopodium berlandieri), un pariente cercano de la quínoa, estuvo entre los primeros cultivos en Norteamérica, en una región que ahora es Illinois.

Algunos científicos han sugerido que la agricultura se desarrolló por primera vez porque los cazadores-recolectores llevaban una vida tan fácil que tuvieron tiempo para inventar las técnicas agrícolas. Pero un nuevo estudio apoya una teoría diferente: un aumento en la población forzó a la gente a encontrar nuevas maneras de producir comida para no morir de hambre.

Los investigadores analizaron artefactos arcaicos, que han sido datados por medio de radiocarbono, para tener una estimación de qué estaba pasando con la población en ese tiempo.

En ese trabajo descubrieron que la población de Norteamérica oriental casi se duplicó alrededor de 6.900 años atrás, y que continuó creciendo rápidamente hasta hace 5.200 años, poco antes de que las plantas fueran domesticadas por primera vez en la región, alrededor de 5.000 años atrás.

Foto: Los antropólogos de la Universidad de Utah, Brian Codding (izquierda) y Elic Weitzel.

Uno de los autores del estudio, Elic Weitzel, antropólogo de la Universidad de Utah, dijo: “Creemos que las poblaciones humanas se incrementaron significativamente antes de la domesticación de las plantas, en el este de Norteamérica; lo que sugiere que las personas se inclinan hacia la domesticación cuando las poblaciones sobrepasan el suministro de alimentos silvestres”.

A su vez, el cultivo y manejo de la tierra permitió que las poblaciones humanas siguieran creciendo hasta formarse civilizaciones plenamente establecidas. “Donde sea que encuentres comunidades sedentarias, éstas se expanden; las villas crecen para ser ciudades, y una vez que esto ocurre, tienes una serie de cambios sociales. No vemos sociedades de nivel estatal hasta que ocurre la domesticación”, agrega Weitzel.

La agricultura se “inventó” en 11 ocasiones diferentes y en diferentes lugares del mundo, y se cree que la primera vez fue con la domesticación del trigo, hace unos 11.500 años atrás, en el Medio Oriente. La primera evidencia en el este de Norteamérica es el cultivo de la calabaza en Phillips Spring, Missouri, hace unos 5.025 años.

A esto siguieron las plantaciones de semillas de girasol hace 4.840 años en Hayes, Tennessee, y grandes cantidades de Chenopodium berlandieri, calabaza, girasol e Iva annua, en Riverton, Illinois, hace unos 3.800 años.

Este mapa muestra el área cubierta por el nuevo estudio de la Universidad de Utah, en el que concluye que un auge de la población y la escasez resultante de alimentos silvestres provocaron que los primeros pobladores del este de América del Norte comenzaran a domesticar las plantas silvestres comestibles hace unos 5.000 años. Los triángulos y nombres representan yacimientos arqueológicos previamente identificados como lugares en los que una o más de estas plantas fueron domesticadas, tales como la calabaza, el girasol y la planta de pie de gallo (Chenopodium berlandieri), un pariente de la quínoa. Los pequeños círculos son los sitios donde se han encontrado artefactos datados mediante radiocarbono. El área de estudio comprende gran parte del este de América del Norte hacia el interior desde las costas del Atlántico y del Golfo. CRÉDITO: Elic Weitzel, Universidad de Utah.

Weitzel, autor principal de un informe publicado en la revista Royal Society Open Science, agregó: “Durante la mayor parte de la historia humana, la gente vivió de alimentos silvestres, lo que pudieran cazar o recolectar. Fue sólo hace relativamente poco que las personas hicieron este cambio hacia un método muy diferente de adquirir su comida. Es importante entender por qué ocurrió esta transición”.

Los investigadores encontraron seis períodos de aumentos o disminuciones de la población durante los últimos 15.000 años, incluyendo el alza abrupta que ocurrió justo antes de la introducción de la agricultura. El profesor Brian Codding, quien también tomó parte en el estudio, recalcó que en ese tiempo, las personas todavía cazaban  animales como peces, ciervos, aves y tortugas.

Cuando los europeos llegaron a Illinois, ya había granjas establecidas y productivas, aunque en ese tiempo, el primo hermano de la quínoa parecía haber sido reemplazado como alimento favorito.

 

 
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