Protoindoeuropeo: La madre de todas las lenguas surgió en la estepa rusa hace 6.500 años

Esquema de las migraciones indoeuropeas desde el año 4.000 a.C. al 1.000 a.C., según la hipótesis de los kurganes. Imagen: Dbachmann. Fuente: Wikipedia. [La zona en rosa fuerte sería la originaria].

La madre de todas las lenguas surgió en la estepa rusa hace 6.500 años

Un estudio estadístico con datos de más de 150 idiomas señala un probable origen del protoindoeuropeo

FUENTE: Tendencias21, a través de Madri+D (con algunas adiciones).

Las lenguas indoeuropeas constituyen la mayor familia de lenguas del mundo en número de hablantes. A ellas pertenecen la mayoría de las lenguas de Europa y Asia meridional (unos 150 idiomas hablados por alrededor de 3.200 millones de personas o el 45% de la población mundial).

¿De dónde proceden todos estos idiomas? La primera hipótesis sobre un origen común fue propuesta en la segunda mitad del siglo XVIII por el filólogo británico sir William Jones, quien notó similitudes entre cuatro de los idiomas conocidos más antiguos: el sánscrito, el latín, el griego y el persa.

El filólogo y lingüista alemán Franz Bopp apoyó posteriormente esta hipótesis, tras comparar sistemáticamente estas lenguas con otras, y encontrar múltiples cognados o términos con un mismo origen etimológico, pero con distinta evolución fonética. Ese idioma común de origen ha sido denominado protoindoeuropeo, y se cree que fue hablado hace miles de años.

Un ancestro de miles de años

Ahora, un nuevo estudio ha aportado más información sobre cuándo y donde pudo ser usado. A partir de datos de más de 150 lenguas, un equipo de lingüistas de la Universidad de California en Berkeley (EEUU) ha establecido que el ‘ancestro’ se originó hace entre 5.500 y 6.500 años en la estepa del Ponto-Caspio, que se extiende desde Moldavia y Ucrania hasta Rusia y el oeste de Kazajistán.

El hallazgo, publicado en la revista LAnguage, respaldaría la llamada ‘hipótesis de los kurganes’*, propuesta en 1956 por la arqueóloga lituana Marija Gimbutas. Esta teoría, que  combinaba arqueología y lingüística, ubicó el origen de los pueblos hablantes del protoindoeuropeo en una sociedad protoindoeuropea temprana que existió en las estepas pónticas desde el V milenio al III milenio a. C.

Por otra parte, el nuevo estudio podría restar peso a otra teoría, que propone que el protoindoeuropeo se expandió mucho antes, unos 7.000 años a.C., y a partir de Anatolia (actual Turquía). Esta hipótesis, sin embargo, fue respaldada con otro estudio realizado en 2012. En él, observando palabras con orígenes comunes, investigadores de la Universidad de Auckland en Nueva Zelandala llegaron a la conclusión de que, efectivamente, las lenguas indoeuropeas emergieron en Turquía y se propagaron al mismo tiempo que la agricultura.

Reconstrucción de lenguajes que ya no existen

Los científicos de la Universidad de California en Berkeley alcanzaron sus conclusiones a partir del análisis de 200 conjuntos de palabras de lenguas indoeuropeas históricas y vivas, según informa la Linguistic Society of America.

Tras determinar la velocidad de transformación de estas palabras en el tiempo, y a través de un modelo estadístico, concluyeron que la tasa de cambio indicaba que las lenguas que en primer lugar usaron dichas palabras habrían empezado a divergEr hace aproximadamente 6.500 años (datación que se aproxima a la de la teoría de Gimbutas).

La importancia del presente estudio radica en que es uno de las primeras investigaciones académicas cuantitativas que respaldan la hipótesis de los Kurganes; aunque ésta no es la primera vez que se usa la estadística para comprender la evolución de los lenguajes.

En 2013, por ejemplo, científicos de centros canadienses y estadounidenses también desarrollaron un sistema estadístico, en aquella ocasión para reconstruir protolenguajes. Lo que se buscaba era identificar los idiomas originales de las lenguas modernas. Con él se logró reproducir un conjunto de lenguas, a partir de una base de datos con más de 142.000 formas de palabras procedentes de 637 lenguas austronesias –del sudeste de Asia, el Pacífico y parte de Asia continental–.

La informática también se está convirtiendo en una interesante herramienta en este sentido. Con ella, por ejemplo, se ha logrado descifrar una de las lenguas fenicias más antiguas en dos horas [sic!]. Fue con un software para cuyo diseño se partió de la base de que todo lenguaje está estrechamente relacionado con algún otro idioma. A partir de determinadas correlaciones, este programa fue capaz de generar mapas alfabéticos y traducciones de palabras con técnicas de inteligencia artificial.

* Kurgán: enterramiento que consta básicamente de un túmulo y una cámara funeraria, de donde "cultura de los kurganes" e "hipótesis de los kurganes".

...............

Referencia bibliográfica:

Will Chang, Chundra Cathcart, David Hall, Andrew Garrett, "Ancestry-constrained phylogenetic analysis supports the Indo-European steppe hypothesis", LAnguage vol. 91/1, March 2015.

Resumen/Abstract:

Discussion of Indo-European origins and dispersal focuses on two hypotheses. Qualitative evidence from reconstructed vocabulary and correlations with archaeological data suggest that Indo-European languages originated in the Pontic-Caspian steppe and spread together with cultural innovations associated with pastoralism, beginning c. 6500–5500 BP. An alternative hypothesis, according to which Indo-European languages spread with the diffusion of farming from Anatolia, beginning c. 9500–8000 BP, is supported by statistical phylogenetic and phylogeographic analyses of lexical traits. The time and place of the Indo-European ancestor language therefore remain disputed. Here we present a phylogenetic analysis in which ancestry constraints permit more accurate inference of rates of change, based on observed changes between ancient or medieval languages and their
modern descendants, and we show that the result strongly supports the steppe hypothesis. Positing ancestry constraints also reveals that homoplasy is common in lexical traits, contrary to the assumptions of previous work. We show that lexical traits undergo recurrent evolution due to recurring patterns of semantic and morphological change.

Nota.- El artículo me parece de gran interés. Recomiendo especialmente los "árboles" lingüísticos de las págs. 200 y 222, o tablas comparativas como la I, pág. 197:

 

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Comentario por Guillermo Caso de los Cobos el marzo 6, 2015 a las 11:38am

Las lenguas indoeuropeas se propagaron sobre ruedas

Un estandarte de la época de Ur, Mesopotamia.

Fuente: EL PAIS.com | Javier Sampedro | 5 de marzo de 2015

Las lenguas indoeuropeas, que se hablan hoy en casi toda Europa y en buena parte del Asia meridional, no se propagaron mediante la gran migración neolítica inicial que, hace unos 8.000 años, extendió la agricultura y la civilización desde Oriente Próximo hasta la península ibérica.

El mayor estudio del ADN antiguo realizado hasta la fecha parece descartar esa teoría y confirmar, en su lugar, la idea más antigua de que esos lenguajes provienen de otra migración también masiva pero mucho más reciente (de hace 4.500 o 5.000 años) que provino de las estepas del norte del mar Negro. Esta cultura de ganaderos era mucho más agresiva que la de los antiguos agricultores, y su gran vehículo expansivo fue el recién inventado carro de cuatro ruedas.

Los genomas de 69 europeos de 8.000 a 3.000 años atrás confirman así la “hipótesis de la estepa” (o “de los kurganes”), avanzada en los años 50 del siglo pasado por la arqueóloga lituano-estadounidense Marija Gimbutas (1921-1994, derecha), que reunió evidencias de que la patria de los proto-indoeuropeos era la llamada estepa póntica, formada por las inmensas praderas al norte de los mares Negro y Caspio. Hace 4.500 años, los ganaderos Yamnaya que vivían allí se extendieron por Europa gracias a sus flamantes carros de ruedas.

El macroestudio genómico internacional ha sido coordinado por el genetista  David Reich (izquierda), de la Universidad de Harvard, junto a Boston, y ha contado con la participación de los arqueólogos y prehistoriadotes Manuel Rojo Guerra, de la Universidad de Valladolid; Roberto Risch, de la Autónoma de Barcelona; y Rafael Garrido Pena, de la Autónoma de Madrid. Los datos, basados en una nueva estrategia muy eficaz de secuenciación (lectura) de ADN se presentan en la revista Nature.

Los resultados no excluyen la existencia de una gran migración desde Oriente Próximo hacia el oeste en los albores del neolítico (8.000 años atrás). De hecho, la confirman por encima de toda duda. Lo que sí excluyen es que ese antiguo movimiento de población fuera el responsable de propagar todas las lenguas indoeuropeas, como sostiene la teoría defendida, sobre todo, por el arqueólogo británico Colin Renfrew (derecha).

Los genomas antiguos, desde luego, no ofrecen ninguna información directa sobre las lenguas que sus portadores hablaron en vida, pero sí sobre los grandes movimientos de población de la prehistoria. Y, puesto que las dos teorías principales sobre la dispersión del indoeuropeo hacen predicciones muy distintas sobre esas migraciones, el ADN ha podido inclinar la balanza hacia el platillo de la teoría de la estepa.

“Empezamos a excavar en La Bastida, en Murcia, en 2009”, explica Risch por teléfono, “y pronto descubrimos allí la cultura de El Argar y la primera ciudad de Europa occidental; para nuestra inmensa sorpresa, nos hemos dado cuenta de que la península ibérica no solo fue colonizada por la primera migración neolítica de hace 8.000 o 9.000 años, sino también por otra muy posterior, de hace 4.500 años (2.500 AC), y portadora de una cultura muy diferente”. Una cultura con carros de cuatro ruedas y hachas de guerra manufacturadas en bronce.

La teoría de Gimbutas iba más allá de proponer un mero origen geográfico para la familia de los hablantes indoeuropeos. También planteaba una diferencia profunda entre las culturas y las sociologías de las dos grandes migraciones neolíticas separadas por 4.000 años. La cultura de los agricultores neolíticos originales era, según ella, de un marcado carácter igualitario, como revela que las tumbas de hombres y mujeres recibían un tratamiento similar, con adornos y posesiones parecidas. Pero todo eso se acaba con la nueva migración de ganaderos llegados de las estepas rusas.

“Las tumbas de los hombres”, explica Risch, “acaparan desde entonces casi todo el armamento, los adornos y las muestras de riqueza, y la arqueología revela marcados signos de una sociedad jerárquica que rompió con el antiguo igualitarismo del neolítico temprano”. En términos sociológicos, la prehistoria sufrió un radical paso atrás hace 4.500 años. Un contraste entre ganaderos y agricultores con curiosas resonancias bíblicas: un caso para Indiana Jones.

Una hora "para sacar una muela"

Otro de los equipos españoles, el de Manuel Rojo Guerra, trabaja desde hace seis años en la cueva de Trocs, un sitio arqueológico del neolítico antiguo en Huesca. “Tiene el ADN antiguo mejor conservado del mundo”, asegura Rojo, “porque la cueva es un verdadero frigorífico natural”. En verano, cuando la temperatura exterior alcanza los 30 grados, el interior de la cueva no pasa de 6.

En los últimos años, los arqueólogos han tenido que aprender a trabajar en las condiciones óptimas para extraer ADN antiguo con la mínima contaminación posible. Por primera vez se les ha visto desenterrar sus valiosos huesos arcaicos con guantes, gorros y mascarillas como si estuvieran operando a corazón abierto. El propio Rojo es quien se encarga de extraer las muestras para ADN en su equipo. “Te puedes tirar una hora para sacar una muela”, dice; “luego te cambias de guantes y extraes otra muela”. Ni los seis dientes de Cervantes merecerían tanta parsimonia.

Los genomas antiguos han alcanzado la mayoría de edad, y ya se pueden considerar una herramienta tan potente como la arqueología y la lingüística para esclarecer la prehistoria. No es poco para una disciplina que parecía ciencia ficción cuando Michael Crichton publicó Parque Jurásico.

Post de Terrae Antiqvae relacionado:

Una misteriosa tribu trajo a Europa la rueda y la base de sus lenguas (14/02/2015)

Comentario por Octavià Alexandre el marzo 6, 2015 a las 12:03pm

Si me permitís una pequeña broma, parece que algunos indoeuropeos ponían el carro delante del caballo, porque el latín currus strong>*krs-o- (carrus es un préstano céltico) tiene el mismo origen que el germánico *xurs-a-/*xruss-a- 'caballo'. Es decir, los términos IE para 'carro' y 'caballo' no son unívocos, lo que (entre otras evidencias) contradice la teoría de una única expansión.

Ciertamente, en el léxico indoeuropeo hay palabras que provienen de la(s) lengua(s) de los kurganes (pastores nómadas de las estpeas pónticas), pero otras muchas que tienen un origen diferente, lo que en mi opinión indica que hubo una serie de procesos de expansión y sustitución lingüística a lo largo de varios milenios. En otras palabras, la génesis de la familia IE no se puede adscribir a un único acontecimiento prehistórico.

Comentario por Guillermo Caso de los Cobos el marzo 24, 2015 a las 12:50pm

ENTREVISTA / IOSIF LAZARIDIS, GENETISTA DE LA ESCUELA MÉDICA DE HARVARD

«Las lenguas indoeuropeas pudieron llegar a Europa a través de las estepas»

Fuente: National Geographic| marzo de 2015

Iosif Lazaridis (izquierda) es un genetista de la Escuela Médica de Harvard, ubicada en Boston. Es uno de los principales investigadores de un estudio publicado recientemente en Nature sobre los orígenes genéticos de los europeos y sobre la introducción de las lenguas indoeuropeas en el continente europeo, un misterio que sigue siendo objeto de debate entre lingüistas y arqueólogos.

Las tesis predominantes son dos: una que considera que las lenguas indoeuropeas nacieron en Anatolia (la actual Turquía) y que llegaron a Europa con la difusión de la agricultura hace unos 8.000 años,  durante la llamada Revolución Neolítica; y otra que sitúa el idioma protoindoeuropeo, que originó las lenguas indoeuropeas, en la estepa euroasiática (al norte de los mares Negro y Caspio), donde el caballo fue domesticado por primera vez y el uso de la rueda revolucionó la economía. Según esta tesis, las lenguas indoeuropeas llegaron a Europa hace unos 4.500 años, a través de los movimientos migratorios procedentes de las estepas.

Durante el presente estudio se ha hallado una estrecha relación genética entre los restos óseos de individuos de la cultura yamna, que habitó las estepas al norte de los mares Negro y Caspio, y de la cultura de la cerámica cordada, que ocupó el norte de Europa, por ejemplo Alemania. No sabemos cuál fue la patria común de todas las lenguas indoeuropeas, pero sí que tenemos indicios de que hubo una gran migración desde las estepas que pudo traer consigo las lenguas indoeuropeas, expresa Lazaridis en una entrevista con este medio. 

¿Los orígenes genéticos de los europeos son más complicados de lo que se creía?

Sí, hay quienes pensaron que la agricultura llegó a Europa sin que se dieran migraciones masivas, puede que a través de un grupo pequeño de personas que transmitió la idea a los cazadores-recolectores indígenas europeos, quienes se convirtieron también en agricultores. Sabemos que había una población de primeros agricultores que se extendió por toda Europa y que era muy similar en diferentes partes del continente, por ejemplo en España y en Alemania. Los estudiosos en la materia no creían en la existencia de rotaciones posteriores en la población tras la llegada de la agricultura a Europa y consideraban que las migraciones históricas sólo tuvieron un impacto limitado entre las grandes poblaciones de agricultores.

¿Y no fue así?

Ahora sabemos que se dio al menos una rotación posterior de la población, alrededor del 2500 a.C., cuando tres cuartas partes de la población central de Europa, sobre todo Alemania, fueron reemplazadas por una población oriental procedente de las estepas. Esta forma de ascendencia esteparia se encuentra en toda Europa, en más de la mitad de la población en el caso de los europeos del norte. 

¿De cuántos grupos humanos descienden los europeos actuales?

Casi todos los europeos tienen ascendencia de al menos tres grupos: los cazadores-recolectores occidentales, quienes formaron una población muy homogénea, identificable en España, Luxemburgo y Hungría; los primeros agricultores; y gente de las estepas como el pastoralismo de la cultura yamna, que se extendió desde Rusia a partir del año 3000 a.C. Los europeos difieren en las proporciones de estas ascendencias y el mayor componente en los españoles de hoy es el de los primeros agricultores. También hay ascendencias adicionales del norte de África, Oriente Medio y Siberia que han afectado a subgrupos de poblaciones europeas, pero a grandes rasgos son tres los componentes principales en la ascendencia de la mayoría de los europeos. 

Los primeros agricultores europeos aparecen a comienzos del Neolítico, ¿no?

Sí, los primeros agricultores eran muy diferentes a los cazadores-recolectores del occidente de Europa (Luxemburgo, España y Hungría). Los cazadores-recolectores orientales, que detectamos en dos lugares de Rusia muy alejados entre sí, también eran diferentes a los cazadores-recolectores europeos. Estos cazadores-recolectores orientales fueron los principales ascendentes de la cultura yamna de las estepas, quienes son a su vez ascendentes de los europeos modernos. 

¿Los pastores de las estepas eran nómadas?

Los pastores que ocuparon la actual Rusia vivieron principalmente de la explotación de rebaños, sobre todo de vacas, ovejas y caballos. Parece que la agricultura no desempeñó un papel importante en su economía. No sabemos exactamente cómo alcanzaron tanta éxito, pero se cree que fue debido a sus caballos y vehículos de ruedas, que les proporcionaron una mayor movilidad que los agricultores sedentarios y esto favoreció su expansión.

¿Las lenguas indoeuropeas entraron en Europa a través de estas migraciones?

Las opiniones difieren al respecto. Se ha dudado de que la migración del pastoralismo estepario haya traído las lenguas indoeuropeas, porque se cree que su influencia fue demasiado limitada o porque no penetró profundamente en Europa. Pero en nuestro estudio demostramos que sí que fue una gran migración y que contribuyó en gran parte de la ascendencia de los europeos modernos, especialmente en el norte. Nuestros resultados inclinan la balanza a favor de la hipótesis de las estepas. 

¿En las estepas podría encontrarse el origen de las lenguas indoeuropeas?

No sabemos cuál es la fuente originaria de las lenguas indoeuropeas. Para saberlo primero deberíamos comprender cómo cambiaron las poblaciones de otras partes de Eurasia, como Irán o la India, donde también se hablan las lenguas indoeuropeas. La migración que hemos detectado en Europa alrededor del año 2500 a.C. corresponde a un subgrupo de las lenguas indoeuropeas, pero no sabemos cuál fue la patria común de todas las lenguas indoeuropeas. Trataremos de encontrar la respuesta.

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