Escándalo arqueológico en el yacimiento castreño de la Campa Torres (Gijón-Asturias)

Ayer miércoles, dia 21 de abril, nos desayunábamos con la espectacular noticia (véase más abajo) de que se habían localizado en un búnker del yacimiento arqueológico castreño de la Campa Torres (Gijón) nada menos que 20.000 objetos (de los que, por lo visto, nada se sabía hasta ahora) producto de las excavaciones que habían llevado a cabo en los años 80 y 90 los arqueólogos José Luis Maya (ya fallecido) y Francisco Cuesta. Para más inri, resulta que el re-descubrimiento (si cabe hablar así) de estos vestigios fue en la primavera de 2009, es decir, hace prácticamente un año, y nada se había dicho al público sobre tan curioso y sorprendente acontecimiento.

Algo realmente insólito y escandaloso. Uno siempre se había preguntado por qué era tan escaso el material ofrecido en el museo situado en la Campa Torres. Cuando se preguntaba por ello al personal del museo, nadie sabía responder qué había ocurrido con los materiales hallados (si es que se habían hallado) tras las excavaciones realizadas. Al final, uno suponía que se encontrarían guardados y en fase de estudio, o que serían depositados en el Museo Arqueológico de Asturias, el cual llevamos años y paños esperando a su definitiva reapertura.

Lo sorprendente es que los responsables de la excavación (José Luis Maya y Francisco Cuesta) nada comunicaron en su día sobre el depósito del material excavado, y ninguna autoridad, municipal y autonómica, siguió el control del asunto. O sea, escándalo sobre escándalo, máxime cuando, además, nos enteramos por la prensa de que "las excavaciones de la Campa fueron paralizadas en 1996 por Cultura tras evaluar un informe técnico que revelaba graves incorrecciones en la forma de desarrollar el trabajo, denunciadas por la Junta de Excavaciones".

¿Por qué no se controló, a partir de ahí, por parte de las autoridades, el fruto de las excavaciones realizadas? Es un misterio que lógicamente deberá exigirse que se aclare.

Encima, no parece nada seguro que el material recuperado cuente con una debida clasificación, catalogación y contextualización arqueológica (aunque desde instancias municipales y autonómicas se comunica que sí), lo que añade un factor de preocupación e indignación en medio del escándalo.

En fin, paso, sin más a exponerles las noticias para que cada cual saque sus propias conclusiones:

Aspecto que presentaba el depósito cuando fue encontrado.

Halladas en el búnker de la Campa Torres más de 20.000 piezas de las excavaciones

El ex director del yacimiento y actual responsable del Museo de Grandas atribuye a la gerencia del parque el mal estado del material encontrado

Vía: LNE / M. S. MARQUÉS / 21 de abril de 2010

El grueso de los materiales procedentes de las excavaciones de la Campa Torres de Gijón, un conjunto de más de veinte mil piezas, entre las que se encuentran bronces, cerámicas y otros elementos exhumados de las construcciones castreñas, fue localizado hace unos meses en una especie de zulo clausurado en la zona del antiguo búnker del actual museo.

El paradero de una parte importante de la colección procedente de las excavaciones de la Campa era una de las incógnitas más comentadas del mundo de la arqueología asturiana, si bien nunca se cursó denuncia alguna que pudiera arrojar pistas sobre su localización.

Las excavaciones del yacimiento castreño de la Campa, dirigidas por el fallecido José Luis Maya y por Francisco Cuesta, actual director del Museo Etnográfico de Grandas de Salime, se iniciaron a mediados de los años ochenta para finalizar a finales de los noventa. En ese tiempo ambos firmaron diferentes artículos dando a conocer la tipología del yacimiento. En alguno de ellos se hace el estudio de piezas cuyo paradero se desconoce aún hoy, como es el caso de las ánforas.

Foto: José Luis Maya, izquierda, y Francisco Cuesta, en la Campa Torres.

Francisco Cuesta niega cualquier responsabilidad sobre lo sucedido, aludiendo a los más de diez años que lleva sin pisar la Campa Torres. «Hace mucho que no voy por allí, casi milenios, por tanto no sé qué se hizo con los materiales que depositamos en una especie de almacén. Estaban en perfecto estado y recogidos en bolsas y cajas», declaró a LA NUEVA ESPAÑA.

A Cuesta no le sorprendió el hallazgo porque «sabía que estaban allí», lo que el arqueólogo dice desconocer es el estado en que se encontraron, responsabilidad que atribuye a la actual directora de Museos del Ayuntamiento de Gijón, Paloma García.

Los cientos de cajas con las piezas de la Campa se localizaron tras descubrir una puerta que se encontraba oculta tras un armario. Una vez abierta, la escena que ofrecía no era la propia de un depósito arqueológico, sino más bien cientos de cajas apiladas y revueltas que llenaban la totalidad del espacio. La humedad y el abandono hicieron el resto, pudriendo etiquetas y deshaciendo paquetes, con el consiguiente perjuicio para la clasificación y contextualización de los materiales.

Paloma García, que lleva la gestión del parque de la Campa Torres desde el año 2000, desconocía el paradero de las piezas. «Me ocupo del parque, pero los responsables de los materiales procedentes de una excavación son los arqueólogos que la dirigen, así lo recoge la ley de Patrimonio». «Ellos son los responsables hasta que hacen la entrega y en este caso ni el Ayuntamiento de Gijón ni la Consejería de Cultura tenían constancia de su entrega».

Foto: Las cajas tal como se encontraron en el zulo hace pocos meses.


La responsable del parque afirma que los arqueólogos no dieron parte oficial del depósito a ninguna institución, como era su obligación. Paloma García asegura que el Ayuntamiento de Gijón es especialmente cuidadoso con las colecciones arqueológicas, de las que siempre se hace un inventario para después, en la mayoría de los casos, hacer un seguro a las piezas. Pone como ejemplo las procedentes de las excavaciones de la fábrica de salazones, de Veranes o Cimadevilla, yacimientos cuyas colecciones se custodian en las mejores condiciones, tras ser depositadas por los responsables de la excavación.

Las piezas ahora localizadas son de vital importancia para situar cronológicamente el yacimiento, aunque la falta de clasificación las descontextualiza e impide saber su localización estratigráfica. Las excavaciones de la Campa fueron paralizadas en 1996 por Cultura tras evaluar un informe técnico que revelaba graves incorrecciones en la forma de desarrollar el trabajo, denunciadas por la Junta de Excavaciones.

Muralla del Castro de la Campa Torres (Foto: G.C.C.)



Un yacimiento polémico con dataciones cuestionadas desde su origen

Vía: LNE / M.S.M / 21 de abril de 2010

El yacimiento castreño de la Campa Torres no consigue alejar la polémica de su historia. Las conclusiones cronológicas del yacimiento hace tiempo que están en entredicho al mostrar su desacuerdo con las mismas muchos expertos que no consideran acertadas las dataciones realizadas por los investigadores para la muralla de módulos.

En más de una publicación se cuestiona la metodología desarrollada por el tándem Maya-Cuesta, a los que se atribuye una errónea interpretación de los datos, lo que va a originar una falta de fiabilidad en las conclusiones para la muralla y las cabañas adjuntas.

Algunos expertos han indicado que aunque subsisten dudas sobre el procedimiento empleado en sus intervenciones arqueológicas, no cabe duda de la existencia de un importante horizonte prerromano en el yacimiento. En lo que ya no están tan de acuerdo es en que el origen de la muralla se pueda situar entre los siglos VI y V como hacen los autores de la excavación. Para buena parte de la profesión esas fechas están retrasadas al menos tres siglos, y niegan que se pueda hablar de Primera Edad del Hierro para situarla en el tiempo.

Para Maya y Cuesta, la edificación de la muralla debe asignarse al citado período de tiempo, propuesta que no es aceptable para otros investigadores, que se basan en los resultados de yacimientos como los castros de Moriyón, Castillo de San Martín y el Chao Samartín, donde la estratificación y las fechas radiocarbónicas no permiten remontar su construcción más allá del siglo IV a. de Cristo.

A la, para algunos, errónea atribución de la muralla de módulos se unen también críticas que hablan de «escasa finura del trabajo técnico, tergiversación de la estratigrafía y descuido en la documentación». En resumidas cuentas, un rosario de irregularidades que cuestionan un trabajo de más de una década que supuso una importante inversión económica.

A pesar de que suscriben una interpretación de fechas equivocada, los arqueólogos defienden la importancia de la Campa Torres porque se trata del único yacimiento asturiano de época prerromana que cuenta con materiales de importación. En Gijón se localizaron sigilata itálica, vasijas ibéricas, ánforas grecoitálicas y materiales púnicos, entre otros. Está presencia de bienes llegados de otras zonas indica la existencia de una relación comercial prerromana, y estos vestigios son los únicos de toda Asturias.

Hablando de vestigios, a los críticos con la actuación de Maya y Cuesta no les pasa por alto la escasez de materiales ofertados por un yacimiento en el que se excavó durante más de una década una superficie de varios miles de metros cuadrados. Atribuyen la escasez a que no se documentaron bien las ocho únicas casas exhumadas en un recinto donde hubo una ocupación de más de ocho siglos.


El PP pide al PSOE responsabilidades por el hallazgo de la Campa Torres

Según Pecharromán "se han perdido el grueso de los materiales procedentes de las excavaciones que se hicieron hace más de 20 años y nadie ha dicho nada"


Vía: LNE / 21 de abril de 2010

El Partido Popular de Gijón pedirá al PSOE que asuma responsabilidades políticas y legales por el hallazgo de 20.000 piezas de las excavaciones en un búnker de la Campa Torres. Así, el concejal del PP, Manuel Pecharromán, pedirá explicaciones sobre el hallazgo al concejal de Cultura en el Ayuntamiento de Gijón, Justo Vilabrille.

Según dijo hoy Pecharromán en declaraciones a Europa Press, los populares pedirán la comparecencia urgente de Vilabrille para que aclare una asunto que "deberían afrontar tanto Ayuntamiento como Consejería, actual y de la época".

"Se han perdido el grueso de los materiales procedentes de las excavaciones de la Campa Torres, que se hicieron hace más de 20 años y nadie ha dicho nada. Es cuanto menos escandaloso", añadió el concejal, que aseguró que las piezas abandonadas se encontraron hace unos meses y "ni siquiera entonces se informó de ello".

Asimismo, Pecharromán recordó que Asturias tienen una Ley de Patrimonio Cultural que se aprobada en 2001, que obliga a las administraciones a velar por el patrimonio arqueológico. Obligación que para el concejal no se está cumpliendo.

Con el fin de "aclarar" el hallazgo y establecer las responsabilidades correspondientes, el PP preguntará en el Pleno de Participación Ciudadana, Políticas Integrales, Vivienda y Deportes, desde cuándo tiene conocimiento el Ayuntamiento de la desaparición de materiales procedentes de las excavaciones de la Campa de Torres, así como qué personas conocían esta situación.

También abordarán la existencia de una relación documentada o inventario de esas piezas arqueológicas, cuál es su contenido y relevancia, y quién o quiénes realizaron esa relación o inventario. Además de cuáles han sido los materiales desaparecidos, y de cuáles se desconoce aún su ubicación.

Los populares también mostrarán su interés sobre a quién se notificó el descubrimiento y por qué no se informó a los concejales del Grupo Popular, a los medios de comunicación y a la ciudadanía. Asimismo, pedirán que se aclaren las acciones que va a emprender el gobierno municipal para aclarar lo sucedido en relación con estas piezas y las responsabilidades personales que en su caso se pudieran derivar.

El Partido Popular en la Junta General del Principado también presentará preguntas para que la Consejería de Cultura explique lo ocurrido, según adelantó Pecharromán.



Los arqueólogos ven «ocultación y dejación» en el abandono de piezas en la Campa Torres

La falta de registro supondrá la imposibilidad de conocer la evolución del poblado que se desarrolló en la zona durante más de ocho siglos

Vía: LNE / M. S. Marqués / 22 de abril de 2010

La noticia del hallazgo de más de veinte mil piezas arqueológicas abandonadas en un zulo del museo de la Campa Torres y procedentes de las excavaciones realizadas en ese castro durante varias campañas ha causado sorpresa e indignación en ámbitos científicos y políticos. Las valoraciones, que en su mayoría han hecho hincapié en la responsabilidad de los propios directores de la excavación y de las administraciones vinculadas a las mismas, subrayan la gravedad de unos hechos que consideran merecedores de alguna sanción.

Foto: El arqueólogo Jorge Camino


Para el arqueólogo Jorge Camino lo ocurrido permite hablar de «ocultación de patrimonio público» y de «incumplimiento de las obligaciones profesionales». Como responsable de diferentes campañas de excavación, Camino sabe que contextualizar el material es fundamental «porque ahí está todo el valor, es lo que va a indicar la edad del material y el contexto histórico al que pertenece». También considera procedente realizar un inventario con los datos de identificación de la pieza y su contexto, y someterla a limpieza y restauración. «Todo lo que no sea seguir estas pautas, que por otro lado son las que exige la legislación, va a restar fiabilidad a la excavación. Sin datos de procedencia se pierde el valor histórico contextual».

De este razonamiento se desprende que lo sucedido en la Campa Torres «va a impedir que tengamos conocimiento pormenorizado de la evolución del poblado vigente en la zona durante más de ocho siglos». Los expertos saben bien que la tipología de las piezas por si misma no es suficiente para identificar su historia ya que en muchas ocasiones siguen el mismo modelo varios siglos lo que dificulta poder realizar una datación concreta. Tras lo sucedido tampoco será posible conocer el área de distribución al que estaban asociadas, es decir, el lugar en el que aparecieron, bien sea una de las cabañas, una calle u otro lugar. Según el arqueólogo la pérdida es considerable. «Un depósito de materiales que no esté bien referenciado hace que el yacimiento pierda parte de su significado histórico y cronológico».

Tras calificar de grave lo ocurrido, sostiene que la Administración no puede desentenderse de este tema y debe averiguar que pasó. «Es su competencia saber por qué se llegó a esta situación». También mantiene que Cuesta es responsable como director de la excavación y «no puede trasladar esa responsabilidad a nadie».

La arqueóloga Carmen Fernández Ochoa


Siguiendo la legalidad vigente, lo mismo opina Carmen Fernández Ochoa, actual directora de las excavaciones de Gijón, que entiende que la responsabilidad de los materiales arqueológicos es del director mientras los tenga en depósito para su estudio. Del hallazgo desconoce los detalles y el elenco de materiales «por lo tanto no sé hasta donde puede llegar el perjuicio ocasionado al patrimonio». Catedrática de Prehistoria de la Universidad Autónoma, Fernández Ochoa, que dice no tener relación alguna con la Campa Torres, subraya que situaciones como ésta tienen mucho que ver con el acopio de materiales que hacen los investigadores para su estudio, una tarea para la que carecen del apoyo y que muchas veces acaba como lo visto ahora.

Añade que tras el fallecimiento de José Luis Maya se desconoce en que situación quedaron esos bienes. «De cara a una posible continuidad debería estar todo registrado», afirma. Aunque en esta ocasión Fernández Ochoa no ha querido cargar las tintas sobre lo sucedido, con anterioridad cuestionó la labor de Maya y Cuesta en la Campa Torres en un artículo sobre los castros y el inicio de la romanización en Asturias en el que hablaba de dudas sobre el procedimiento empleado en la excavación.

No fue la única en poner en duda la forma de llevar el desarrollo de la excavación, otros como Almudena Orejas, Javier Sánchez-Palencia, Alfredo González-Ruibal, Elías Carrocera, María Dolores Fernández-Posse o el mismo Jorge Camino también fueron críticos con los resultados presentados. El mayor desacuerdo estuvo en la datación de la muralla de módulo, que llevó a los expertos a referirse en varias publicaciones a «los más que dudosos datos de la Campa Torres».

El arqueólogo Miguel Ángel de Blas


Sobre el reciente hallazgo de las piezas en el búnker de la Campa opina también el catedrático de Prehistoria de la Universidad de Oviedo, Miguel Ángel de Blas, que lo considera un «hecho extraño e infrecuente» y se confiesa muy sorprendido por la noticia. «No me podía imaginar que hubiera un cúmulo de testimonios arqueológicos aparcados en un lugar del que no se tenía constancia».

Al profesor, la sensación que producen los hechos es de «dejadez», de «olvido». Tampoco entiende la respuesta de Francisco Cuesta «afirmando no saber nada», lo que le parece tan extravagante como la propia historia. «Esto no es respuesta para un hecho tan grave, aumenta el desconcierto y el aire extraño de la noticia. Es un caso claro de abandono que legalmente debería tener una sanción». Para De Blas, que dirigió durante muchas campañas las excavaciones del Monte Areo, en Carreño, la destrucción de datos por falta de catalogación de los objetos supone la pérdida de un montón de materiales que se quedan sin valor científico.

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Respuestas a esta discusión

Grandas retomará en julio las excavaciones en el Chao Samartín

 

http://www.lne.es/occidente/2011/06/29/grandas-retomara-julio-excav...

 . La administración local tiene ahora en marcha los trámites para contratar a un arqueólogo y sus ayuntantes.

A ver a quien ponen

Y en cuanto a esto:

Ambos castros son de vital importancia para los concejos donde se asientan por su tirón turístico. Con estos trabajos se ganan espacio para las visitas turísticas y se continúa el estudio de los conjuntos.

Es triste que  lo único que importe sea el tirón turístico….

Y otro caso,este  al menos resuelto bien ,aunque hay cosas que nunca se resuelven suficientemente bien:

 La justicia corrige una arbitrariedad de la Consejería de Cultura

Alfonso Millara, director de la cueva de Tito Bustillo, había sido perseguido por su defensa de las condiciones medioambientales de la caverna

 

 TONI SILVA Algunas de las disparatadas actuaciones de Cultura en los últimos tiempos no son ajenas a la debacle electoral del Gobierno de Areces, y en esa Consejería -y no sólo en las implicadas judicialmente por corrupción- también es urgente que se levanten las alfombras, se fumigue a fondo y se empiece a trabajar con algún tipo de plan cultural ordenado y coherente.

 

Lo de la última legislatura es de locos; me refiero, por ejemplo, a la tropelía hacia Pepe el Ferreiro, destituido arbitrariamente de la dirección del Museo Etnográfico de Grandas de Salime, que él mismo inventó, construyó, llenó y dirigió, con la excusa de que los métodos de gestión de Naveiras no eran modernos. Bueno, ¿y qué? ¿Eso justifica el despotismo? ¿Acaso los métodos de esta Consejería son ejemplares? ¿Ahora es mejor este museo o ha perdido su principal seña de identidad?

Lo paradójico del caso es que el nuevo director de ese museo está implicado en uno de los mayores despropósitos de esta misma Consejería, pues había sido corresponsable de la excavación arqueológica de la Campa Torres, cuyos hallazgos habían sido mal clasificados y ocultados en pésimas condiciones de conservación en un zulo hasta que fueron descubiertos por otro arqueólogo, Ángel Villa, en una eficaz labor de investigación encargada por el comité científico del propio Museo de la Campa Torres.

 

La reacción de la titular de Cultura, para pasmo de la sociedad científica y del pueblo asturiano, fue la de denunciar y perseguir a Villa en lugar de pedir cuentas a los culpables, uno de ellos -José Luis Maya- ya fallecido y el otro -Francisco Cuesta- premiado con la dirección del museo grandaliego. Aunque digan que el delito contra el patrimonio cultural ya ha prescrito, aún falta por poner cosas y personas en su sitio, empezando por los máximos responsables de Cultura y del Gobierno del Principado, cuya actuación en el asunto ha sido indigna, esperpéntica y de una inmoralidad atroz. La apoteosis del caciquismo provinciano.

Podríamos mencionar algunas otras actuaciones «gloriosas» de esta Consejería, como la destrucción de la celda de Feijoo en el Museo Arqueológico o el intento de nombrar para este museo a un director afín al arecismo pero sin formación arqueológica, un hecho denunciado por los sindicatos y anulado después por un Juzgado.

 

En el paquete de despropósitos podemos incluir el del Museo de Tito Bustillo, rebajado a decepcionante aula didáctica, el de la restauración (o destrucción) de la iglesia de Abamia, el «no plan» del Prerrománico, la ruina de los monasterios de San Antolín, Obona o Cornellana, el disparate económico y organizativo de la Laboral de Gijón (¿con Cascos nos vamos a enterar de los entresijos?), el agujero negro de las publicaciones que casi nadie lee o la evaporación de cacareado plan «Paraíso Rupestre» para el Oriente, sustituido por la empresa Recrea en la gestión de la instalación riosellana.

 

Ah, y no me olvido de la peculiar gestión del Museo Jurásico de Colunga, pues una vez levantado el edificio e instalado el negocio, se le entregó la explotación a esa misma empresa y se concentró allí toda la actividad, abandonando por completo al resto de concejos que tienen patrimonio jurásico, en los que no se ha vuelto a ver inversión alguna en cuanto a rutas guiadas por las huellas, edición de folletos, señalización, apertura de sendas, publicaciones turísticas, descentralización de actividades ni nada de nada.

Dejo para el final el bocado dulce, después de tantas amarguras. El Juzgado de Cangas de Onís ha absuelto a Alfonso Millara, el director de la cueva de Tito Bustillo, y deja una vez más en evidencia a las autoridades de Cultura y al Gobierno de Areces, que le habían destituido de su cargo de una manera abusiva, injusta, arbitraria y bochornosa, suspendiéndole incluso de empleo y sueldo.

 

Era evidente que lo hacían sin fundamento y que la motivación real era la de castigarle por defender a la cueva mucho más que las propias autoridades políticas, que hasta la fecha aún no han tomado ni una sola medida para proteger el ecosistema del macizo de Ardines, a lo que yo añado otra razón: la de intentar desviar la atención pública del maloliente asunto de la Campa Torres, entonces en plena ebullición.

 

La acusación contra Millara no se sostenía en pie, pues su sistema de gestión de entradas era exactamente igual que el del resto de cuevas y, obviamente, era el que había establecido la propia Consejería años atrás.

La justicia, aunque lenta -tanto que ha afectado seriamente la estabilidad emocional del bueno de Alfonso- ha actuado y ha empezado a poner las cosas en su sitio, colocando a quienes abusaron del poder en el sitio de los villanos (aunque ellos no pagarán por ello, pues lo hará el Principado con dinero público) y a la víctima inocente en el del honor.

 

Llegó la hora de reponer a Millara en su puesto y de darle satisfacción por las ofensas infligidas, algo que no podrá hacerle olvidar todo el sufrimiento de estos dos años, pero sí servirá para su restitución moral y profesional, vejadas sin contemplaciones por el despotismo gubernamental.

Y también servirá para que la opinión pública haya podido conocer a unos dirigentes que no merecen ser recordados. Menos mal que ya están con un pie fuera del estribo, pues difícilmente soportaría el patrimonio cultural asturiano otros cuatro años con estas directrices. Qué incompetencia. Y qué mala leche.

http://www.lne.es/oriente/2011/06/29/justicia-corrige-arbitrariedad...

 

 

Gracias, Maria, por poner estas noticias.

 

Ya queda cada vez menos para que las múltiples arbitrariedades e ignominias que hemos venido viendo en la consejería de Cultura del Gobierno de Asturias, de la mano de Mercedes Álvarez, pasen a mejor vida.

 

El caso de Alfonso Millara, ex-director de la Cueva de Tito Bustillo, es otro ejemplo más de lo que han estado padeciendo distintos responsables del área arqueológica de dicha consejería. Me alegro que, finalmente, la justicia lo haya exonerado de todas las acusaciones que maliciosamente se le habían hecho.

 

Sus acusadores bien corrían a meterse en otra cueva y no salir de ella para no morir de vergüenza.

 

 

 

 

 

De nada,Guillermo;las he sacado del grupo de facebook en apoyo a Angel Villa;

Muy bueno lo de la cueva:-)pero me temo que algunos son invulnerables a algunos sentimientos:-)

El Ayuntamiento de Grandas contrata a Gema Adán para excavar en el Chao

La arqueóloga, estudiosa del Paleolítico, realizará trabajos de limpieza e inventario de piezas

http://www.lne.es/sociedad-cultura/2011/07/09/ayuntamiento-grandas-...

 

Presentación del catálogo del Chao que permaneció dos años retenido por Cultura

Actualidad, General — By admin on Julio 14, 2011 at 22:58

Ángel Villa Valdés, al frente durante años de uno de los trabajos más brillantes de la arqueología asturiana, ha podido recibir hoy la enhorabuena de muchos colegas y personalidades vinculadas al mundo académico y de la cultura por su obra “El Castro de Chao Samartín”.

 

Un catálogo sobre el extraordinario yacimiento castreño grandalés que, en palabras de uno de sus maestros, el profesor Miguel Ángel de Blas, será una obra de referencia sobre “la génesis del fenómeno urbano en la Historia regional”.

 

Villa tuvo que hacer referencia a las “circunstacias incomprensibles” que impusieron silencio sobre un volumen que “durante dos años permaneció en un sótano de la Consejería de Cultura”, completó De Blas.

 

La presentación tuvo lugar en el salón de actos del Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA), con las intervenciones del propio autor principal del libro, del citado catedrático de Prehistoria -y prologuista de la obra- Miguel Ángel de Blas, y del subdirector del RIDEA, Florencio Friera.

El salón se llenó con la presencia de personalidades del propio Instituto, de la Universidad de Oviedo y de varias instituciones culturales de la región, así como integrantes del equipo científico que trabajó con Villa en el Chao de Samartín.

 

Villa explicó que la obra respondía a la pregunta de por qué se llevó a cabo el proyecto museístico del Chao, cuyas claves radican en la excepcionalidad y relevancia de un yacimiento al que el arqueólogo ha dedicado quince años de brillante trabajo.

 

No se olvidó de agradecer el papel impulsor que tuvo en la historia de las excavaciones el polígrafo autodidacta Pepe El Ferreiro cuyo nombre, según Villa, “será recordado mucho tiempo después de que haya desaparecido la memoria de quienes, atrincherados en responsabilidades institucionales, trataron de cubrirlo de oprobio”………..”

Continúa aquí:

http://www.ventanacritica.es/?p=482

El Juzgado de lo Contencioso Administrativo número 6 de Oviedo ha estimado el recurso de José María Naveiras, más conocido como Pepe 'el Ferreiro', y ha declarado "nulo" el nombramiento deFrancisco Cuesta Toribio como director del Museo Etnográfico de Grandas de Salime.

http://www.elcomercio.es/20110905/asturias/occidente/juez-declara-n...

Lástima que este resultado judicial no hubiera salido antes, María, para mayor bochorno y oprobio del gobierno regional que llevó a cabo la cacicada de quitar a Pepe 'el Ferreriro' y poner a dedo descarado a Francisco Cuesta al frente del Museo Etnográfico de Grandas de Salime.

 

La que fue consejera de Cultura, Mercedes Álvarez, y su presidente de gobierno, Vicente Álvarez Areces, viendo como queda demostrado a la luz de todos su deleznable proceder sectario, mejor se quedaban en su casa sin salir o emigraban a otros lares.

 

 

Cultura destituye a Francisco Cuesta como director del Museo de Grandas

 

El consorcio del Museo Etnográfico de Grandas de Salime ha aprobado hoy, a propuesta de la Consejería de Cultura, la destitución del historiador Francisco Cuesta como director del centro, cargo al que accedió en enero de 2010 en sustitución de su fundador José María Naveiras, conocido como Pepe "El Ferreiro".

Según ha indicado el titular del departamento de Cultura, Emilio Marcos Vallaure, dicho nombramiento se realizó sin la "transparencia" y la "publicidad" necesaria para un puesto de alta dirección como éste, y ha recordado que así lo ratificó además una sentencia tras el recurso presentado por Naveiras.

Esta decisión ha contado con el voto en contra del alcalde de Grandas de Salime, Eustaquio Revilla, al igual que el acuerdo de acuerdo para no recurrir dicha sentencia que establecía que el nombramiento se había realizado de forma "ilegal", según Vallaure.

Tras esta decisión, el Consorcio convocará un concurso, que espera tener resuelto en el plazo de dos meses, que se atendrá a los criterios habituales del Ministerio de Cultura para este tipo de cargos y exigirá experiencia en museos, en etnografía, en gestión del patrimonio cultural y en conocimiento de la zona.

"Para poner a dedo a los directores de museos yo no estaría aquí", ha subrayado el consejero que ha incidido además en que los candidatos deberán presentar un plan de actuación para el museo y que deberán defenderlo ante un comité de expertos.
(….)
Vallaure, que ha calificado este equipamiento de "fundamental" para la red museística de la región, ha adelantado también que en la próxima reunión del consorcio estudiará la manera "más adecuada" de contar con la colaboración del anterior director y fundador del equipamiento, Pepe 'el Ferreiro', destituido por la anterior Consejería por supuestas irregularidades en su gestión…………
 

http://www.lne.es/sociedad-cultura/2011/09/19/cultura-destituye-fra...

Esperemos que sea así.

 

Guillermo,no sé que pasa,pero después de tu último comentario no se puede (al menos yo) agregar respuestas

Después de la noticia de la nueva convocatoria para el Museo,

 

El concejal de Cultura del Ayuntamiento de Gijón, Carlos Rubiera, ha encargado a técnicos municipales la elaboración de un informe sobre el hallazgo en el Museo Arqueológico de la Campa Torres de un almacén oculto con 330 cajas de material arqueológico en precario estado de conservación. El edil llevará esta información a la sesión de octubre del Pleno municipal para responder a la petición formulada por el Partido Popular al respecto.

«Los técnicos están preparando el informe correspondiente, muy completo y exhaustivo, y en el Pleno de octubre daré cuenta cumplidamente del mismo», señaló ayer el concejal de Foro Asturias.

El jueves pasado el concejal del PP Manuel Pecharromán pidió al gobierno local que aclare el «expolio de la Campa Torres». El concejal popular indicó que, tras haber pasado un tiempo prudencial desde las últimas elecciones municipales, «ya es hora de que se explique el alcance del daño y dónde están esos restos», motivo que ha llevado a los populares a solicitar la comparecencia del concejal de Cultura. La intención del PP es «llegar hasta el final» de un asunto pendiente de investigación y en el que la fiscalía «vio indicios de delito contra el patrimonio histórico», según recalcó el jueves Pecharromán. Carlos Rubiera será ahora quien dé información en el Pleno de octubre sobre los restos hallados en la Campa.

Fuente: La Nueva España

El museo de Grandas no paga a su ex director

Francisco Cuesta solicita en el juzgado la nulidad de su cese

Lejos de aclararse, la situación del museo etnográfico de Grandas de Salime sigue inmersa en la polémica. Su ex director, Francisco Cuesta Toribio, presentó ayer una demanda laboral después de que, casi un mes después de que abandonara su cargo, no haya recibido la liquidación económica que le corrresponde.

“No me han pagado ni la indemnización ni los tres meses de preaviso”, afirmó ayer Cuesta, quien no comprende en absoluto la actitud de los responsables del consorcio que gestiona el museo de Grandas de Salime que preside el consejero de Cultura, Emilio Marcos Vallaure. “Este gasto no tiene lógica en una época de contención como ésta”, afirmó Francisco Cuesta.

Al no advertirle con tres meses de antelación de su cese, el consorcio tendrá que abonarle una indemnización económica que, según desvelaron en su momento los máximos responsables de la Consejería de Cultura, sumará unos 40.000 euros.

Pero más allá de esta iniciativa judicial, Francisco Cuesta presentó ayer sendos recursos administrativos. En el primero de ellos solicita la nulidad de su cese como director del consorcio para la gestión del museo etnográfico de Grandas de Salime. A la hora de justificar esta decisión, Cuesta recordó que la sentencia que declaró nulo su nombramiento “es recurrible y por lo tanto no es firme”. Al mismo tiempo el máximo responsable del museo grandalés advierte de que fue cesado como director de ese equipamiento museístico, un cargo que “no ostentaba, porque mi contrato era como director gerente del consorcio”.

Por último Francisco Cuesta presentó ayer un segundo recurso en el que solicita la impugnación de las bases para la provisión de la plaza de director del consorcio. Entre sus argumentos, Cuesta hace constar que no se ha designado un tribunal calificador, ni consta el sistema de calificación que se seguirá en este proceso de selección.

 

Fuente: La Voz de Asturias

 

La verdad que no tengo yo muy claro si cuando el despido es por decisión judicial se ha de cumplir lo del preaviso (sí que tuve una profe, despedida por la Consejería por las múltiples quejas de padres y alumnos, que hubo de ser readmitida por no notificársele con un mes de antelación O_o), pero pedirle 40.000€ a Cultura, estando las cosas como están, es condenar un montón de proyectos

El concejal del Ayuntamiento de Gijón, Carlos Rubiera, ve responsabilidad política del ex alcalde de Gijón, Vicente Álvarez Areces, en el caso de la Campa Torres y duda de la prescripción del delito.

 

Vía: 20minutos.es | Europa Press | 14 de octubre de 2011

 

El concejal de Educación y Cultura del Ayuntamiento de Gijón, Carlos Rubiera (foto a la izquierda), ha comparado el caso de los 'hallazgos' de la Campa Torres con "una trama argumental de una novela negra", en la que ha acusado a la Consejería de Cultura en el anterior mandato de intentar "tapar" lo ocurrido, no sin antes echar la culpa al Ayuntamiento de Gijón. El edil ha mostrado dudas sobre la prescripción de los delitos y ha atribuido la responsabilidad política al ex presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces (foto de abajo), alcalde de la ciudad durante buena parte de las excavaciones.

Durante su comparecencia en el Pleno de este viernes, Rubiera ha desgranado el perfil y trayectoria profesional del hasta hace poco director del Museo Etnográfico de Grandas de Salime, Francisco Cuesta, responsable del yacimiento de la Campa Torres en su día y del que ha dicho que no tenía otro medio de subsistencia que el de su "patrón", Areces, -cuando era alcalde—.

El edil ha incidido en que Cuesta deja de entregar el material hallado en el yacimiento en el momento en que es contratado por el Ayuntamiento de Gijón, por lo que, a su juicio, Areces asume esa responsabilidad. "Queda mucho por averiguar y especialmente la responsabilidad política", ha asegurado.

Rubiera ha hecho un repaso desde la primera cata en 1977 en los yacimiento a los materiales encontrados en un 'zulo', 330 cajas de material general y 32 de material selecto, con más de 8.000 piezas de material selecto. Ha aludido también al informe encargado por el Ayuntamiento para rescatar los hallazgos de la Campa enviados fuera, que costó 12.000 euros.

Entre otras cosas, ha recriminado que no era infrecuente encontrar los datos de los hallazgos anotados en los más diversos soportes, desde fragmentos de papel reutilizado, a servilletas y papel higiénico. "Esa era la consideración que tenían de nuestros restos arqueológicos", ha reprochado antes de recalcar que se encontraron botes con indicaciones en el exterior, aunque vacíos.

Respecto a la prescripción del delito penal contra el patrimonio en el que pudieran haber incurrido los arqueólogos, ha apuntado que hay algunos juristas que discrepan, porque se trata de 'tracto continuo', ya que no daban información desde 1979, por lo que es "muy discutible y recurrible esa prescripción" y podría tener "una larga vida" en la Junta General del Principado. De hecho, ha señalado que está en contacto con el consejero de Cultura, Marcos Vallaure, sobre este tema.

Sobre Cuesta, ha explicado que a partir de 1989 no se entregó ni un solo material al museo arqueológico provincial, como marca la Ley, el mismo año en el que pasó a estar contratado por el Ayuntamiento gijonés, por medio de una contratación continuada de periodos cortos hasta 2001.

Rubiera ha señalado que en la Consejería de Cultura se querían "quitar el muerto de encima" y se ha preguntado por qué se intentó tapar "a toda costa la actuación delictiva de Cuesta". Según él, hay piezas que no se sabe dónde están y sobre otras que están fuera, ha incidido en que debería ser la Consejería quien los reclamara. Es por ello, que cree que hay responsabilidades políticas, además de penales.

Sobre esto último, se ha remontado a recortes de prensa de 1990 en los que el propio alcalde, Areces en esa fecha, afirmaba respecto a unos hallazgos que no se entregarían al museo provincial sino que se guardarían en una caja fuerte, lo que va en contra de la Ley. En concreto, referente a un fragmento de oro de collar del siglo II antes de Cristo, Areces señaló que "ahora la guardaremos en la caja fuerte y determinaremos más tarde su destino, pero lo que está claro es que no la enviaremos a Oviedo".

A esto ha vinculado que lo hecho por Cuesta en la Campa Torres ha costado al Ayuntamiento más de 40.000 euros, una parte porque bajo su etapa se construyó un mirador de madera que destrozó un que hubo que reconstruir. Todo ello, a su parecer, daría pie a una reclamación judicial contra Cuesta desde el Ayuntamiento, según él.

Por su parte, el edil del PP Manuel Pecharromán ha recalcado que desde el hallazgo en un 'zulo' de las piezas el 19 de marzo 2009 no se informó ni salió a la luz pública hasta abril de 2001, tras lo que dos días después el PP puso el caso en la Fiscalía por posible delito contra el patrimonio.

Pecharromán ha culpado abiertamente a la ex consejera de Cultura, Mercedes Fernández, y al ex edil del área en Gijón, Justo Vilabrille, sin olvidar la responsabilidad del arqueólogo, y ha recalcado que fue un caso tan "absolutamente grave" que trataron de ocultarlo. El edil ha pedido que se aclare cómo está todo y ha advertido que "no vale dar carpetazo". Para él, es "un autentico desastre" la gestión de las excavaciones arqueológicas que se hacen desde la Consejería.

Por contra, Vilabrille ha instado a Pecharromán a no hablar con frivolidad de expolio del patrimonio y ha defendido la gestión del Ayuntamiento en este asunto. "Cómo se puede encadenar tamaña cantidad de sandeces", le ha recriminado al edil 'popular', al que ha conminado a que no siga desprestigiando de manera "tan grosera" la política cultural que se hace en el Ayuntamiento, porque a lo mejor en unos meses es concejal de cultura, con alusión a un posible pacto de Gobierno con Foro tras las elecciones generales.

El concejal socialista ha asegurado que el trabajo de las excavaciones fue continuado, diligente, y riguroso en la protección y preservación de los hallazgos y ha resaltado que se han invertido en las mismas cerca de diez millones de euros, además de contar con tres museos arqueológicos de titularidad municipal: la Campa Torres, Termas Romanas y Veranes en 2007. Ha remarcado, eso sí, que la responsabilidad de las excavaciones es del Principado.

Por parte de IU-Los Verdes, el portavoz, Jorge Espina, ha incidido en que quien tiene la obligación de custodiar estos materiales son los arqueólogos que dependen de la Consejería de Cultura y ha animado a que se reúna la Comisión que se había creado en el mandato anterior pero que no se pudo concluir por las elecciones en torno a estos hallazgos.

Se ha preguntado también por cuál es el interés del PP por volver a traer este tema, como pueda ser perseguir penalmente al responsable o si tiene un tinte electoralista y ha matizado que son los tribunales de Justicia quienes deciden si hubo delito o no, sin olvidar que se dieron por prescritos en su día. Espina ha resaltado que IU-LV está a favor de proteger el patrimonio, pero todo él, también el de Mina La Camocha.

 

 

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