A unos 3 kilómetros al noreste de Stonehenge se descubrió un lugar de habitación llamado Durrington Walls, un lugar amplio y cercado por un terraplén de tierra de 3 metros de alto  que conformaba un foso interior de unos 5 metros de profundidad y 10 metros de ancho, estructura de protección y almacenamiento de agua. En el interior se han descubierto  unas 1.000 casas, pero se piensa que hay más, construidas de madera, barro y yeso y pegadas a la superficie y una multitud de artefactos de aquella época, cerámicas y utensilios. Se piensa que el lugar es complementario de Stonehenge en el sentido de que allí habrían vivido los peones, picapedreros y constructores de Stonehenge, construcción que debió realizarse por etapas y tan sólo durante los meses de la buena estación. La investigación arqueológica dice que sólo sería usado durante unos 15 a 45 años y durante el tiempo en que se data Stonehenge entre el 2.525 y el 2.470 años antes de nuestra era. 

Contiguo a Durrington Walls hay un lugar de nombre Woodhenge, de anterior descubrimiento, una estructura de más reducidas proporciones y acaso relacionada con lo anterior y con el gran monumento.  Se trata de una forma circular elíptica, también sobre una antigua zona de cementerio en la que se descubrieron una gran cantidad de agujeros para postes de madera que siguen la forma de la estructura que aparece en la actualidad. Los postes que se ven ahora son de hormigón  y sirven para señalar el lugar de los agujeros de los postes.

Este lugar, Woodhenge podría tratarse de una enorme cabaña o varias de ellas destinadas a almacén o enfermería o como vivienda de importantes personajes del poblado contiguo, Durrington Walls. Pero la colocación y el tamaño de los orificios es extraña, algunos de ellos de una profundidad de 2 metros, el poste colocado alcanzaría hasta los 7 metros. Todo tendría su explicación si esos postes hubieran servido para sujetar el suelo de la cabaña y a una altura aparente de un metro o un metro y pico y sobre ello haber fabricado las cabañas. Remedio singular para librarse de la humedad y de la colección de nieve en invierno, como sucede en otros sitios de la isla.

Un último lugar, porque hay más, que interesa destacar en esta especie de zona civilizacional y de organización y estado particular, es el conocido como West Kennet Long Barrow. Está datado en el 2.800 antes de nuestra era y se encuentra a 2´4 kilómetros de Silbury Hill, la colina del faro de fuego y al sur de Avebury Circle. Se trata de un edificio  de claro aspecto funerario perdido en un amplio paraje de llanuras onduladas y campos de labor. Está señalizado en la fachada por una línea de piedras planas verticales, la mayor de las cuales queda enfrentada a varios metros, delante de la entrada del túmulo.

El túmulo tiene cuatro cámaras laterales y una más grande al fondo. Paredes laterales con techo de lajas de piedra y un montante de tierra hacia el exterior donde crece la hierba. Los enterramientos allí debían de ser por incineración en vasijas de cerámica. El lugar tiene aspecto de lugar particular, no público, como si perteneciese algún clan o familia importante de la zona, un clan de esos típicos del Neolítico-Edad de los Metales donde mandaban las mujeres en compañía de sus maridos, druidas, ricos comerciantes o en tiempos más modernos miembros de la aristocracia guerrera. Todo ello acaso en relación con la antigua gente desarrollada en Windmin Hill y Avubery Circle.

Sobre los fundamentos en los que podría basarse aquella elemental sociedad, pero no por ello menos pujante y feliz, acaso pudieran dilucidarse en seguimiento y estudio de todos los materiales arqueológicos rescatados y la singular presencia de lugares y costumbres de aquellas gentes. Se aprecian formas parecidas a otros lugares del mundo y una especialización en relación con los lugares del norte de Europa. Unas formas que hablan de los primeros experimentos de nación y estado al conseguirse las prácticas sedentarias y de una clase de sociedad de matriarcado-patriarcado desde la misma implantación del Neolítico. Se advierte también una definición de una clase de pareja  "especial" entre las ricas señoras de los ambientes agrarios y los druidas constituidos en personas importantes desde antiguo.

Todo ello configuraría una especial relación entre ambas figuras, una clase de amor particular, cuyas pruebas de lo mismo pueden encontrarse en ocasiones y lugares múltiples: en el bancal exterior de Stonehenge los enterramientos son de restos de mujer y de hombre en cada agujero; en otros lugares existen enterramientos de inhumación donde se descubrieron unos esqueletos con el cráneo alargado y otros con el cráneo ancho. Esto también podría ser signo de aspecto genérico en los enterramientos. En algunas tumbas de incineración se descubrieron restos de sustancias mezcladas con las cenizas de los allí enterrados y en otras se descubrieron algunos recipientes con extrañas sustancias que no hablan más que de eso, la consecución del amor o su activación por medio de afrodisíacos. Y por último existen elementos de decoración mural, grabados en lajas y piedras y también en ambiente de veneración por los muertos que pueden referirse, por su forma, estilo y figuras a esa precisa relación entre las mujeres y los hombres de la isla, decoración y grabados de aspecto ondulado que sugieren elementos naturales, pero en los que podría advertirse rasgos humanos, rostros de mujeres y de hombres, sobre todo en la piedra rescatada en la tumba de Bryn Celi Ddu en Gales.

No obstante, además de esa clase de poderes que evolucionan a sistemas de familias importantes y clanes, existieron otros en paralelo y coetáneos que hablarían de jefes poseedores de armas y autoridad en la defensa de pueblos y ciudades y demostración guerrera, algo que se afianza en los tiempos próximos a la Historia. Existen, de cierto, gran cantidad de enterramientos de guerreros con su panoplia de armas y vestimenta característica. De cualquier forma los escritos de Julio César advierten al fondo de aquella organización en la isla la presencia genuina de los Druidas como autoridad presente y diplomática.

Abandonamos, entonces, los espacios centrales de la gran isla para traer a cuento y nombrar otros lugares de las Islas Británicas y representantes de la clase de gentes y el suceder de la Prehistoria.

Una demostración preclara, aunque con propia personalidad, de todas estas formas y desarrollos neolíticos y prehistóricos tiene lugar en la isla de Anglesey al noroeste de Gales. Es de suponer que también a estos lugares extremos occidentales, a partir de  los 4.000 años antes de nuestra era, habría llegado o se habrían importado las nuevas formas del Neolítico y se habrían desarrollado sociedades resultantes de lo mismo.

Los lugares más representativos en la cultura de la isla serían: 

Bryn Celi Ddu, que traducido sería "el montículo en la arboleda oscura". Este mismo lugar en el Neolítico habría existido en forma de montículo de tierra circular y cromlech de piedra. Más tarde en la Edad de Bronce se construyó una tumba de forma de túmulo. En éste túmulo fue descubierta una laja vertical, ya mencionada, en cuyo extremo superior aparece un grabado de formas ondulantes, viento, olas y ondas, muy representativo del ambiente marítimo de la isla, pero muy entroncado en otras demostraciones decorativas de grabados en otros lugares. Es la misma observación de esas ondas lo que sugiere unos rostros humanos. Se piensa que esta piedra (la auténtica en el Museo de Gales) se situaba en algún lugar preeminente de la cámara central del túmulo. Pero también podría pensarse que, al igual que en otros lugares, esa piedra podría estar colocada enfrente de la entrada y como señal o retrato de los personajes allí enterrados.

Otro lugar de la isla es el conocido por el nombre de Barclodiad y Gawres, cuya traducción sería, "la carga del delantal de la giganta" o también "el agraciado de la giganta", nombres y tradición muy significativa y en relación con antiguas costumbres cuando el delantal  -pieza de tela delante del cuerpo- se usaba para traer o llevar cosas. Se trata de un enterramiento  en forma de túmulo datado en el Neolítico. También aquí aparecen diversos grabados, petroglifos, para decoración del lugar, círculos, espirales, cuadrados y otros. En el centro de la cámara principal había un hogar en donde también se descubrieron restos de caldos afrodisíacos  -según la idea que existía en esos tiempos sobre lo mismo-  pequeños huesecillos dispares de animales, anguilas, libres, ranas, sapos y culebras.

Otro hecho curioso también en Anglesey es el uso particular de los pequeños huesos del oído que aparecen en lugares de enterramiento. Dicen Williams y Pierce en su libro "Dentro de la mente neolítica...", hablan de un enterramiento determinado: "...en su fondo se halló un hueso auditivo de un adulto. El significado de la ceremonia que llevó a colocar un hueso auditivo en un hoyo no está claro, pero merece la pena señalar que los huesos auditivos aparecen de manera llamativa en Anglesey, en los túmulos funerarios de la posterior Edad del Bronce".

Sería el uso de esos huesecillos una costumbre singular y consecución única en el ambiente cultural de la isla, producto de antiguas creencias según las cuales esa cualidad humana de la inteligencia por la cual nos diferenciamos tanto del resto de los animales y seres de la naturaleza, debería localizarse en algún lugar del cuerpo y la cabeza, en concreto en esa clase de huesos, una especie de "huesecillos de la inteligencia" y que sería por esa razón por lo que sería usados y venerados. Así mismo no todo el mundo tendría acceso a esa clase de costumbres y objetos, por lo cual habría que situar ambas cosas en algún estamento o clase social superior como el ya descrito de los Druidas. Por lo demás ese uso sería sin duda un símbolo de poder y de clase, acaso objetos que pasaban de padres a hijos y usados por supuesto en los enterramientos. Ahora no estaría demás saber la clase de esos pequeños huesos auditivos, si serían de mujer o de hombre, si del oído derecho o del izquierdo.

Otros lugares dignos de mención en la isla grande, existe un lugar en Cambridgshire al que se le conoce con el nombre de Must Farm que está datado entre el 1.200 y el 800 antes de nuestra era. Se trata de un pequeño poblado que está construido sobre postes de madera en la orilla de una charca o pequeño lago y en la zona inundada. Es este pequeño poblado una muestra genuina, porque debieron existir otras, de la clase de sociedades de matriarcado-patriarcado en la Inglaterra Prehistórica. En este lugar las casas, grandes y de aspecto circular,  sí que están fabricadas sobre los postes de madera, es decir el suelo de las casas se construye sobre el entramado de los postes, pilotes de madera cuya altura quedaría calculada según la altura que debía alcanzar el agua del lago en el deshielo de la primavera. Los suelos eran fuertes entramados de mimbre y debieron disponer de un hermoso hogar y zonas de despensa. En algún momento y por causas diversas el poblado se vino abajo y en el fondo embarrado se han descubierto magníficas evidencias de la forma de vida desarrollada por sus gentes.

Se han encontrado unos instrumentos, acaso uno de ellos sólo, de bronce, del tamaño de una mano en forma de gancho aplanado y un extremo tubular de los que se asegura que son hoces, pero que podrían ser simples arados rudimentarios. Estos aparatos llevarían un palo o pieza larga de madera cogida al tubo y serían usados por las mujeres, que eran quienes se encargaban de esos trabajos para fabricar los surcos del terreno destinado al cultivo. Así una de aquellas mujeres, en la postura de pie y en el sentido contrario a la marcha, aplicaría ese gancho o arado al terreno para la fábrica del surco, mientras otra, o su misma hija, irían después enterrando las semillas de trigo o cereal. Pero en Must Farm existen ya armas, unas hermosas espadas de bronce y otros artilugios que debieron ser usados por los hombres, además de sus otros trabajos como símbolo de prestigio y seguridad para el poblado y la casa.

En Yorkshire, en un pueblo que se llama Borroughbridge hay unas piedras verticales llamadas "las flechas del diablo", tienen 22 pies de altura y ofrecen aspecto de haber sido pulidas. Su uso acaso relacionado con la luz del Sol, para saber la hora del día, el paso de las horas del mediodía por la sombra que proyectan en el suelo. Pero podría tratarse de simples lugares de referencia, puntos de orientación durante los meses de nieve y frío.

En Cumbria, una región al noroeste de Inglaterra, está el monumento prehistórico llamado Long Meng que se trata de una piedra vertical enfrentada a otra línea de piedras y que señalaría en esa relación la puesta de Sol en el Solsticio de Invierno, es decir, cuando la sombra de la piedra formaba un ángulo recto con la línea de piedras en el solsticio que comenzaba el invierno, ya los días empezarían a ser más largos. Y en Castlerigg, también en Cumbria, existe un círculo de 75 metros de diámetro y 40 piedras verticales que contiene diversas alineaciones astronómicas.

En Orkney, en Las Orcadas, Escocia, se descubrió un poblado con diez casas de materiales pétreos y comunicación exterior por medio de pasillos empedrados. En el interior de las casas había aparadores de lajas de piedra, muebles, hogares para el fuego y un sistema de drenaje de aguas. También en Escocia, en la isla de Lewis existe un círculo de altas lajas de piedra con otras piedras en el centro, todo ello de unos 15 metros de diámetro. En las Orcadas se encuentran otros dos monumentos, el Anillo de Brodgar y Las piedras de Stennes, que se datan en el 2.900 antes de nuestra era y se conocen como el Templo del Sol y el Templo de la Luna. Se trata de grandes lajas verticales en círculo perfecto.

Esta sería, entonces, una relación de los lugares prehistóricos en Inglaterra, pero quizás con ciertas pretensiones de preeminencia o fama pues existen otros muchos lugares con vestigios grandiosos de aquellos lejanos tiempos y que cada autor concedería su precisa importancia a cada uno de ellos. Acaso, como en otros muchos lugares de Europa, cada lugar, pueblo, ciudad o región posea su pequeña o gran historia prehistórica para contar.

Prehistoria en Inglaterra que sucede inmersa en los sistemas que asisten  en otros lugares septentrionales europeos y estos en seguimiento particular de otros lugares más avanzados hacia el oriente y el sur, Anatolia y el Levante, Mesopotamia y Egipto y otros lugares del Mediterráneo.

En este sentido sería la típica manifestación del Megalitismo, una manifestación de fuerza y de organización demostrativa de algo, de su presencia y su particular carácter, por ejemplo.

De cualquier forma el hecho más llamativo vendría a ser según evidencias la cierta conjunción de intereses entre las mujeres y los hombres de aquellos lugares. Entendimiento dirigido en primer lugar a la superación y dominio de las condiciones naturales y el desarrollo de los grupos en el medio de suma adversidad en las estaciones de nieve e invierno, la puesta en marcha de las cosechas durante los meses de buena estación y una vez apareciesen los productos del neolítico y la interacción entre las diferentes fuerzas sociales, las del grupo o clan, cuya  autoridad se atribuiría a las mujeres y las comunitarias que habrían asumido los hombres.

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