El esqueleto superior de StW 573 (Little Foot) con el cúbito derecho resaltado (A) y el cúbito izquierdo (B). Crédito: Marc R. Meyer.

El Australopithecus StW 573 ("Little Foot") de 3,67 millones de años de antigüedad  y hallado en Sterkfontein, Sudáfrica, es el esqueleto más completo conocido en el registro fósil de homínidos. Sus descubridores sugirieron que la curvatura significativa de su antebrazo es el resultado de una caída de un árbol durante la infancia. Argumentaron que este Australopithecus temprano sufrió una curvatura plástica aguda del antebrazo, una deformidad común en los niños pequeños después de sufrir una caída traumática sobre una mano extendida, ya que los huesos juveniles son más elásticos que los de los adultos. 

Investigadores de UC Riverside, Chaffey College y la Universidad de Nueva York probaron esta hipótesis utilizando un análisis de forma elíptica de Fourier en una amplia muestra de simios, homínidos y humanos modernos. Además, los investigadores incluyeron casos clínicos de humanos que presentaban esta patología en sus comparaciones. 

Aislamiento de la curvatura en el eje del cúbito "Little Foot". Crédito: Marc R. Meyer

  

La nueva investigación publicada en el Journal of Human Evolution muestra que la curvatura extrema del antebrazo de Little Foot  se parece más a los orangutanes y refleja un grado natural de curvatura observado en otros simios y varios otros homínidos tempranos. Tal curvatura es una característica anatómica normal entre los simios existentes y muchos homínidos tempranos y se cree que es una reacción a comportamientos en los que las extremidades anteriores se usan habitualmente en la locomoción. 

Se encontraron resultados similares en otros fósiles tempranos, incluido el homínido más antiguo, el Sahelanthropus tchadensis (fechado en más de seis millones de años), cuya curvatura del antebrazo era muy similar a la de los gorilas. Por lo tanto, parece que la extremidades anteriores del Sahelanthropus y de Little Foot no se habían emancipado por completo de su papel en la locomoción.       

Fuente: phys.org | 29 de diciembre de 2020

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