La historia reciente de la arqueología andaluza comienza con la transferencia de competencias en materia de Patrimonio Histórico desde el Gobierno central a la Comunidad Autónoma, a mediados de los pasados años ochenta. Hasta ese momento, había sido el Museo Arqueológico, de la mano de su directora, Ana M. Vicent Zaragoza, el único garante de la recuperación y conservación patrimonial en nuestra ciudad, con más índice de fracasos que de éxitos. Aun así, buena parte del escaso legado material que hoy conservamos fue exhumado en aquella etapa, por lo que la balanza se desequilibra dramáticamente en nuestra contra.

 

Por Desiderio Vaquerizo Gil | Diario Córdoba.com, 26 de mayo de 2011

* Catedrático de Arqueología, Universidad de Córdoba 

Tras asumir toda la responsabilidad al respecto, la Junta de Andalucía crea, en el marco de la Consejería de Cultura, la Dirección General de Bienes Culturales, e inicia una nueva línea legislativa en materia arqueológica que desde sus primeros balbuceos pretendió ser (y fue) innovadora, ante lo cual el mundo de la investigación creyó iniciada una etapa diferente, abierta a nuevos planteamientos y rigurosa en todos sus niveles.

Sin embargo, a partir de ese mismo momento, y en coincidencia sustancialmente con el periodo álgido del boom inmobiliario, se inició también una actividad excavadora frenética gobernada por la improvisación, que puso patas arriba y con las tripas al aire a la inmensa mayoría de nuestras ciudades históricas, removiendo un volumen de tierra sin precedentes, en más de una ocasión sin verdadera necesidad (debido, entre otras razones, a errores gravísimos de planificación), sin las suficientes garantías de calidad en bastantes de los proyectos de intervención, las intervenciones mismas y las memorias de resultados de éstas, y, casi siempre, sin un plan adecuado de conservación, protección y divulgación de los restos. Algo terrible desde el punto de vista del conocimiento, pero que permitió el desarrollo de una nueva clase de profesionales: los arqueólogos urbanos o de urgencia, agrupados habitualmente en empresas, cooperativas o sociedades, que empezaron a proliferar en la misma medida en que se desarrollaba el mercado inmobiliario. Durante algo más de una década la cosa funcionó: se movía muchísimo dinero, las obras públicas y privadas alcanzaban dimensiones pocas veces vistas, la ciudad se extendió hasta límites sólo superados en época califal, y el mercado arqueológico se convirtió en el principal marco de inserción laboral para cientos de recién licenciados que accedían a él sin grandes exigencias de cualificación. Mientras, algunas instancias sociales, reforzadas por los medios de comunicación, se empeñaban en hacer de nuestros archivos del subsuelo la principal rémora para el desarrollo urbanístico, provocando entre la ciudadanía un rechazo explícito que se convirtió para muchos en la justificación moral que necesitaban. Primaban las prisas sobre la planificación, la inmediatez sobre el sosiego, el método sobre la ciencia, excavar sobre hacer historia, lo crematístico sobre la deontología, la parte por el todo. Y así nos fue. Hoy, de la innumerable relación de intervenciones arqueológicas realizadas entre 1985 y 2010 son pocas las que pueden considerarse lecturas estratigráficas realmente científicas; menos aún las que han visto la luz, o han servido para la resolución de un problema arqueológico concreto. Y de aquella inmensa pléyade de profesionales dedicados a la Arqueología en cualquiera de sus facetas, solo consiguen perseverar unos pocos, mientras el resto se han visto forzados a tomar nuevos derroteros.

Con la burbuja inmobiliaria estalló también la burbuja arqueológica, y nada volverá a ser como antes. Lo han entendido las Administraciones, y lo están sufriendo en carne propia quienes pensaron un día que podrían ganarse la vida en este campo. Por desgracia, serán pocos los que en el futuro podrán hacer arqueología urbana, sencillamente porque serán pocas las obras; pero, en cualquier caso, si llegara a producirse una situación similar a la vivida, cosa que dudo, hago votos por que no caigamos en los mismos errores ni en la misma falta de previsión.

Mientras tanto, quienes quieran desarrollar su carrera como arqueólogos habrán de reinventarse. ¿Cómo...? Mediante la formación sostenida, el compromiso con la realidad patrimonial inmediata, la internacionalización, el incremento de la investigación sobre el trabajo de campo, la imaginación, la versatilidad, la polivalencia y la solvencia.

No hay más vías, en una sociedad gobernada por la ausencia de valores que se niega a dar paso a los más jóvenes, que se mueve entre la falta de trabajo y la precariedad laboral, que no sabe qué hacer consigo misma.

Miren alrededor y no tendrán dificultad en percibirlo, porque los problemas indicados cobran especial dramatismo en Córdoba, y es obligación de todos marcar la senda a quienes han de sucedernos en el tiempo. Aprendamos, en definitiva, a rentabilizar nuestro pasado como recurso: histórico, patrimonial, económico, y quizá así logremos transmutar en futuro lo que hoy es solo desesperanza.

Etiquetas: Córdoba, arqueología, patrimonio

Visitas: 48

Responde a esto

Respuestas a esta discusión

Parece que Desiderio va a pasar a la historia como el promotor del 15M o el primer "Indignado".

Hago yo una reflexión con uno de los mensajes del 15M "No hay pan para tanto chorizo" y cuando lo había ¿Quién se quejaba?.

De todas maneras más claro no se puede escribir.

RSS

TRANSLATE (52 languages)

Busca en Terrae Antiqvae

Comparte - Share - >>> PDF

Herramientas - Tools Store

Publicidad by Google

 

Artículos más valorados por los miembros en los Grupos

Librería recomendada:


Libros recomendados:

Arqueología - Historia


Libro del mes:


Amazon Cloud Player

Lo más leído

Ofertas de SMO Sistemas

Más Ofertas en: www.smo.es

Recibe en tu correo todas las novedades de la Red

Escribe tu email:

Gentileza de FeedBurner

 

Terrae Antiqvae

↑ Grab this Headline Animator

Nuestro Canal de Vídeos en YouTube. ¡Suscríbete!

Suscribirse a mi canal en YouTube

 

Síguenos en las Redes Sociales: Facebook y Twitter

Síguenos en Facebook
Síguenos en Twitter

Donaciones

Terrae Antiqvae es una Red Social sin ánimo de lucro. Necesitamos tu apoyo para el mantenimiento del sitio. Apadrina esta Comunidad 

¡Gracias por tu ayuda!

Contacto con el editor:

Tienda de Regalos de Terrae Antiqvae

Distintivo

Cargando…

¡Gracias por visitarnos! ¡Bienvenid@!

Estadísticas: del 3 de enero de 2005 al 11 de febrero de 2014 12,4 millones de visitas. Nuevas estadísticas desde 21 de marzo de 2014. 300 mil visitas a 6 de junio de 2014.

* De 6/6 a 12/11 sin datos.

Estadísticas desde 12 de noviembre de 2014.

relojes para blogger html clock for websites contador de usuarios online

contadores web relojes para blogs

Temperatura y Hora en Madrid:

 

Derechos de Autor:
Licencia de Creative Commons
Terrae Antiqvae® is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

Información legal: Terrae Antiqvae® es marca registrada por José Luis Santos Fernández. Marca nº 2679154/4 - Clase 41, Madrid, España. En Internet desde Julio de 2001.

Normas de la Comunidad (Aviso Legal):  Netiqueta - Términos de servicio


Free counter and web stats